martes, 3 de mayo de 2016

A las ricas lentejas

La legumbre que hemos elegido en esta ocasión este mes, en el Año Internacional de las Legumbres, son las lentejas. Para que no se aplique el dicho de “si quieres las tomas y sino las dejas…” sugerimos 6 recetas donde elegir, para que comerlas sea del agrado de hasta los más pequeños de la casa. Recordemos que en nuestra dieta mediterránea se recomienda consumir legumbres diversas unas 3 veces por semana.

Las lentejas aportan hidratos de carbono complejos (de absorción lenta), por lo que la glucosa pasa a la sangre de forma progresiva sin picos de glucemia, siendo las legumbres de gran interés en la dieta de las personas con diabetes. Además, por su contenido en fibra, proporcionan un poder saciante elevado y mejoran el estreñimiento.
Aportan proteínas vegetales, que aunque en buena cantidad, son incompletas, puesto que son deficitarias en el aminoácido esencial metionina; pero si se combinan con cereales como el arroz, pan u otros cereales, se convierten en proteínas de alto valor biológico, equiparables a las de la carne, pescado ó huevos.
Son ricas en vitaminas del grupo B y minerales como el zinc ó selenio. Aunque existe la creencia de que son muy ricas en hierro, éste es de difícil asimilación por el organismo, siendo recomendable acompañarlas con alimentos ricos en vitamina C que van a facilitar la absorción de este mineral. Por ejemplo, zumo de naranja, frutas cítricas para el postre y ensaladas con tomate, pimiento crudo y zumo de limón.
En determinadas personas pueden resultar indigestas, molestias que se pueden minimizar tomándolas en puré, con verduras, con condimentos como el comino, hinojo ó clavo ó empleando lentejas rubias sin piel.

Lentejas al pimentón
Foto: xumet















Ingredientes para 4 personas:
300g lentejas
1 cebolla
8 dientes de ajo
100 g de arroz integral
Aceite de oliva virgen
1 cucharadita colmada de pimentón
Laurel (opcional)
Vinagre (opcional)
Sal

Elaboración:
Ponemos a cocer las lentejas con agua fría que las cubra, el arroz integral, 1 cebolla entera, una hoja de laurel y un poco de sal, bien en una olla a presión, bien en una olla normal, a fuego lento.
Cuando estén tiernas, las apartamos del fuego y retiramos la cebolla y el laurel.
En una sartén doramos los ajos en láminas junto con 4 cucharadas de aceite de oliva. Una vez en su punto, apartamos la sartén del fuego y añadimos el pimentón a los ajos. A continuación, y según gustos, podemos añadir un chorreón de vinagre. Añadir este sofrito a las lentejas y remover bien.
Si las hemos preparado con antelación, calentar bien, añadiendo un poco de agua o caldo si fuese necesario, para evitar que estén demasiado espesas.
Servir bien calientes.
NOTA:  A los niños les gustan más sin vinagre y con unos dados de queso por encima.

Lentejas guisadas con calabaza
Foto: lasrecetasdecadadia

Ingredientes:
500 g de lentejas
500 g de calabaza
2 cebollas
2 tomates maduros
1 pimiento verde
1 cabeza de ajos
Perejil
Laurel
Aceite de oliva virgen
Sal






Elaboración:
Lavamos las verduras.
Cubrimos las lentejas con agua fría y al romper a hervir se dejan 2 minutos y se les tira el agua.
Se les pone de nuevo agua y se les añaden los tomates enteros, las cebollas, el pimiento, el perejil, laurel y la cabeza de ajos y un chorreón de aceite. Se dejan cocer unos 40 minutos aproximadamente.
Se retiran los ajos y laurel, y las hortalizas se trituran y pasan por un pasapuré ó chino.
Añadimos la calabaza cortada en trozos y dejamos cocer a fuego suave unos 20 minutos más.
Si gustan trabadas, se puede añadir un majado de 2 rebanadas de pan y unos dientes de ajo fritos.
Fuente: Libro “I Concurso de recetas Ciudad de la Alhambra. Cocina Tradicional”

Este plato, también conocido como ‘Adas Polo’ se puede acompañar con albóndigas y sustituir los dátiles por pasas, tal como sugieren en este vídeo.

  • Rescatamos también estas recetas ya publicadas:

Daal de lentejas: receta al estilo indio a base de lentejas rubias peladas, plato que puede resultar más digerible para estómagos más delicados.


lunes, 25 de abril de 2016

Ocho recetas de patés y rellenos de sandwich

Un reciente y amplio estudio del American Institute for Cancer Research (AICR) y el World Cancer Research Fund (WCRF) da más razones para evitar las carnes procesadas, al vincularlas, junto con el consumo de alcohol y el sobrepeso u obesidad, con el riesgo de contraer cáncer de estómago. En nuestra propuesta saludable para estos días primaverales, tanto para el trabajo, colegio ó para irse de picnic, recopilamos estas  recetas de patés variados para preparar sandwiches y bocadillos, sin tener que recurrir a embutidos y fiambres y poder cumplir con las recomendaciones de la OMS para consumir menos carnes procesadas.


Foto:don.reid


El informe del AICR/WRCF destaca que:
-       Consumir 3 ó más bebidas alcohólicas aumenta el riesgo de cáncer de estómago, especialmente en los hombres y en fumadores y exfumadores.

-       El sobrepeso incrementa el riesgo de cáncer de estómago (zona del cardias) en un 23%.

-       Consumir 50 g de carne procesada al día, todos los días, incrementa el riesgo de padecer cáncer de estómago (parte baja del estómago, no cardias) en un 18%, lo que se une a la evidencia de la que ya se disponía de que también aumenta el riesgo de cáncer colorectal.

PATÉS VARIADOS

1.    Paté de aceitunas negras y nueces


Ingredientes:
75 g de aceitunas negras sin hueso
50 g de nueces
2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra recién molida
Hojas de albahaca (opcional)
Tomates cherry
Biscottes integrales

Elaboración:
Escurrir las aceitunas y ponerlas en un recipiente para batir. Añadir las nueces, el aceite de oliva y pimienta negra abundante.
Triturar bien con ayuda de la batidora.
Untar el paté sobre tostadas integrales decorando con ½ tomate cherry y una hoja de albahaca.
Ø  Consulta aquí los beneficios del aceite de oliva.
Ø  Información nutricional sobre las aceitunas.
Ø  El Aceituning: Cómo aliñar tus aceitunas


Valor calórico y nutricional de 1 ración (considerando un total de 15 porciones):

Energía (Kcal)
Prots (g)
Líp. (g)
H. C. (g)
Colesterol (mg)
Fibra (g)
Sodio (mg)
49,6
0,6
5
0,3
0
0,2
165



2.    Paté de queso azul y rúcula
Triturar juntos 1 puñado de rúcula, 6-8 nueces, ½ tarrina de queso de untar tipo philadelphia, 50 g de queso azul, 2 cucharadas de pasas y 1-2 cucharadas de leche ó nata para facilitar el triturado.

3.    Paté de “cangrejo”                                              
Ingredientes: 1 paquete de palitos de mar, ½ cebolla, mayonesa ligera, pimienta negra, eneldo (opcional).

Elaboración: Con ayuda de un accesorio picador, troceamos juntos los palitos de mar y la cebolla hasta que estén muy finamente picados. Añadimos la mayonesa y la pimienta y mezclamos bien. Tapamos y dejamos reposar 1 h en el frigorífico para que se potencie su sabor.

4.    Paté de atún y pimientos del piquillo.
Mezclamos  y trituramos bien 3 pimientos del piquillo escurridos, 2 latas de atún en aceite bien escurridas, 4 palitos de mar, 1 cucharadita de alcaparras y 2-3 cucharadas de mayonesa ligera.

5.    Paté de higaditos de pollo
Ingredientes:
½ kg de higaditos de pollo
2 cebollas grandes
6 dientes de ajo
4 cucharadas de aceite de oliva
½ cerveza ó un chorreón de vino oloroso
1 cucharada de mantequilla
Pimienta negra en grano
Sal
Vinagre
Laurel

Elaboración:
Limpiamos bien los higaditos, quitando todas las fibras que podamos y dejamos que escurran.

En una sartén amplia sofreímos la cebolla y el ajo en el aceite hasta que estén transparentes. Añadimos los higaditos, dejamos que se doren y sazonamos con la sal, el laurel, un chorrito de vinagre y la ½ cerveza ó vino. Dejamos cocer tapado a fuego suave unos 45 minutos.

Trituramos los higaditos junto con la mantequilla y unos granos de pimienta hasta obtener una pasta homogénea.

Colocamos el paté en cuencos o recipientes para untar, cubrimos con abundante pimienta negra machacada (no molida) y tapamos con film transparente. Dejamos enfriar unas 8 horas antes de servir.

COMENTARIO DIETÉTICO: El hígado es una excelente fuente de hierro, por lo que es un alimento que debería incluirse 1 vez cada 15 días como parte de una alimentación sana de mujeres embarazadas, niños ó  personas anémicas.
8.    Paté de sardinas

Para saber más:

viernes, 15 de abril de 2016

Torreznos de caballa ó melva: Receta del chef Angel León

Conocido como el “chef del mar” por su gran conocimiento y dominio en el uso de productos marineros como pescados, algas e incluso plancton, recogemos en este post la receta de torreznos ó chicharrones de melva de Angel León, chef del restaurante Aponiente. Pueden constituir un picoteo ocasional como alternativa a los tradicionales, sin grasas indeseables y siendo además una manera de aprovechar la piel del pescado azul, que habitualmente se suele desechar.

Foto: Cortezas de bacalao

Este cocinero propone realizarlo con melva, pero también se puede preparar con caballa, bonito, morena, congrio, etc…

Ingredientes:
Varios filetes de melva sin espinas cortados casi al ras de la piel, dejando un poquito de carne pegada.
Sal marina gorda
Pimentón ahumado
 Aceite de oliva suave
Papel de cocina



Elaboración:

Preparamos el pescado de manera que obtengamos varios filetes sin espinas; los cortamos a lo largo con ayuda de un cuchillo bien afilado, de manera que obtengamos las pieles pero dejando un poquito de la carne pegada a la piel del pescado.

Preparamos un lecho de sal marina gruesa y colocamos el filete de piel, lo cubrimos de sal y un poco de pimentón y dejamos reposar unos 30 minutos.

Transcurrido este tiempo retiramos toda la sal y limpiamos su exceso de las pieles con ayuda de un papel de cocina, pero sin enjuagar con agua.

Cortamos las pieles en forma de cuadraditos no muy grandes.

Calentamos el aceite a unos 180-200º, y cuando hierva, pero sin que el aceite llegue a echar humo, introducimos las pieles, y freímos hasta que estén bien tostadas y crujientes.
Escurrimos en papel absorbente y dejamos transcurrir unos minutos antes de servir.

Otra opción parecida y que también nos permitirá aprovechar la piel del bacalao es esta receta de Cortezas de bacalao.

COMENTARIO DIETÉTICO: Por su contenido en sal, estas recetas no están recomendadas a personas con hipertensión, cardiopatías u otras patologías que obliguen a restringir de manera importante el empleo de sal. Por ello en estos casos podemos omitir el paso de introducir la piel en sal.

No obstante, en estos casos, una manera de realzar el sabor de otros platos como arroces, sopas, guisos, croquetas, etc, es aprovechar las espinas de estos pescados, habitualmente no empleados en la elaboración de caldos y fumets, para preparar una infusión suave de pescado.

Partimos de un caldo corto donde habremos hervido durante unos 20 minutos 1 cebolla, la parte blanca de un puerro, una hoja de laurel y un tallo de apio. Lo apartamos del fuego y añadimos las espinas del pescado. Tapamos con un paño limpio y dejamos enfriar el caldo.


Lo colamos y ya tenemos un caldo con un sabor suave y “elegante” a mar, similar al que dice emplear este chef en su restaurante Aponiente situado en El Puerto de Santa María.

Por: Lati Escudero

miércoles, 6 de abril de 2016

La alergia al cacahuete

Foto: Distal Zou
Desde Cocinar Rico y Sano en esta ocasión recopilamos información sobre la alergia al cacahuete, considerada una legumbre, pero que se incluye habitualmente dentro del grupo de los frutos secos por su reacción similar. Si bien en nuestro país no es de las alergias más habituales, en los países anglosajones la alergia al cacahuete se considera un problema de salud pública.

Según menciona el Libro de las enfermedades alérgicas de la Fundación BBVA, el 0,5% de la población anglosajona es alérgica al cacahuete; y en un 50% de los casos se asocia a reacciones de cierta gravedad con dificultad respiratoria o hipotensión arterial.
En los últimos años son múltiples los estudios encaminados a tratar la alergia al cacahuete de una manera más activa. Se han publicado estudios con distintos tipos de tratamiento como la aplicación de vacunas, uso de anticuerpos anti-IgE o empleo de técnicas de inducción oral de tolerancia.

Hay centros sanitarios donde se indica la inmunoterapia oral (vacunas) con cacahuete como tratamiento experimental, con resultados prometedores. Esta técnica consiste en la ingestión progresiva de cantidades crecientes de cacahuete, y se utiliza en pacientes con gran riesgo de reacciones alérgicas que puedan poner en peligro la vida. Actualmente, se está estudiando la seguridad y eficacia de las distintas pautas de vacunación.

Sin dejar de lado las recomendaciones generales mencionadas en el post anterior sobre “La Diversificación Alimentaria del bebé”, y respecto a la fecha de introducción tardía de los alimentos más alergénicos, cada vez se está teniendo más en cuenta la postura de una exposición temprana a algunos alimentos como estrategia de prevención frente a alergias.

Aunque muchos de estos estudios no son concluyentes, dan una orientación de hacia donde se dirigen las investigaciones más recientes. Esta noticia recogía que Incluir el cacahuete en la dieta del primer año puede evitar alergias.

En este artículo de The New England Journal of Medicine, una exposición temprana y segura al cacahuete y al huevo se asoció con una menor prevalencia de alergias. Lo mismo opina este experto en el artículo del King’s College London.

¿Qué precauciones hay que tomar en la alergia a cacahuetes?

Aunque los cacahuetes no son verdaderos frutos secos sino leguminosas, la reacción de las personas alérgicas a los cacahuetes es muy similar a la reacción de las personas que son alérgicas a los frutos secos como, por ejemplo, nueces y anacardos.

Según la AEPNAA, una de las características de los frutos secos es su elevada alergenicidad y su estabilidad frente al calor y los procesos digestivos, lo que implica que con frecuencia las reacciones sean intensas e inmediatas. Estas reacciones graves se pueden producir en niños ante el primer contacto conocido con el fruto seco. Es probable que la exposición a pequeñas cantidades inadvertidas o la sensibilización por otras vías expliquen estas intensas reacciones.

Las reacciones alérgicas a frutos secos pueden provocar síntomas de diferente intensidad. Las primeras señales de una reacción podrían ser el goteo nasal, una erupción en todo el cuerpo u hormigueo en la lengua, pudiendo empeorar rápidamente causando, entre otros, dificultad para respirar, inflamación de la garganta u otras partes del cuerpo, rápido descenso de la presión arterial, mareos o pérdida del conocimiento. Entre otros posibles síntomas se incluyen urticaria, vómitos, calambres abdominales y diarrea. Los síntomas pueden aparecer en breves segundos o hasta 2 horas después de ingerir o exponerse al alérgeno.

Los síntomas varían dependiendo de la sensibilización previa, la edad, las exposiciones anteriores, del alérgeno en cuestión y de la existencia de otras alergias.

Semana Mundial de la Alergia 2016

Distintas entidades y asociaciones organizan esta semana actividades de sensibilización en torno a la alergia. La Asociación Andaluza de Alergia a Alimentos AVANZAX ha organizado una serie de actividades en las provincias andaluzas de Málaga, Córdoba y Almería para conmemorar la Semana Mundial de la Alergia, que este año 2016 se celebra entre el 4 y el 10 de abril.

La Organización Mundial de la Alergia (WAO, por sus siglas en inglés) ha elegido como eslogan para la Semana Mundial de la Alergia de este año “Pollen Allergies - Adapting to a Changing Climate: Climate change worsens allergies globally” por la relación entre las enfermedades alérgicas y los efectos del cambio climático. La SEAIC destaca en esta nota de prensa esta relación entre la contaminación y el aumento de casos de asma y alergias.

Ø  Para saber más:



Por: Lati Escudero

viernes, 1 de abril de 2016

La diversificación alimentaria del bebé: ¿Cómo y cuándo comenzar a introducir alimentos?

Foto: Udo n' Pasta Face
La superioridad de la leche materna sobre cualquier otro alimento hace que deba ser el alimento aconsejado y recomendado para el recién nacido y lactante sano durante los 6 primeros meses de vida, ya que su composición se adapta a las limitaciones fisiológicas del tubo digestivo, del metabolismo y de la función renal, y aportando una serie de ventajas nutricionales, inmunológicas, psicológicas y económicas. Pero una vez que el bebé alcanza los 5-6 meses de edad y comienza a mostrar interés por los alimentos y su desarrollo psicomotor lo permite, es el momento de introducir la llamada Alimentación Complementaria ó ‘beikost’.

La forma de introducción de los alimentos es orientativa y estará supervisada por un pediatra, no obstante daremos unas pautas generales que conviene tener en cuenta para confirmar tolerancias y poco a poco ir educando el paladar del bebé en un proceso que durará hasta la edad adulta.

Los expertos se reafirman en su recomendación de mantener la lactancia materna hasta los 6 meses, ó si esta no es posible, con Leche para Lactantes ó Fórmulas de Inicio. Algunas contraindicaciones para la lactancia materna serían: madres drogadictas; la infección por VIH en países desarrollados; galactosemia, tuberculosis activa en la madre, neoplasias con tratamiento quimioterápico o gravemente afectadas, y pacientes homocigotos de fibrosis quística por la elevada concentración de sal en la leche. También psicosis graves pueden contraindicar la lactancia.

El orden en el que se suelen introducir los alimentos viene reflejado a continuación, aunque puede ser variable según zona geográfica, indicación médica, patología, ritmo de crecimiento del bebé, costumbres familiares, etc.

En estos primeros meses, conviene ser paciente y dedicarle un tiempo a la comida del bebé evitando las prisas, y no preocupándose demasiado por las manchas y desorden que pueda generarse.

LECHE DE CONTINUACIÓN (a partir de 6 meses)
Aunque se mantenga la lactancia materna, a partir de los 6 meses y hasta los 15-18 meses se empleará una LECHE de CONTINUACION para la elaboración de las papillas ó biberones ó si la lactancia materna no es posible. Esta puede ser líquida ó en polvo, para lo que se empleará agua mineral ó bien agua hervida, durante sólo unos pocos minutos para evitar una concentración de minerales.

Se debe respetar estrictamente la dosificación habitual de 1 cacito de leche raso por cada 30 ml de agua para evitar que esté muy concentrada ó diluida.

PAPILLAS DE CEREALES SIN GLUTEN
Tomas de la cena y del desayuno.

Se suele introducir en torno al SEXTO mes, a veces antes, según peso y apetito del bebé, muy frecuentemente como cena antes de dormir para facilitar que el bebé duerma mejor y poder espaciar las tomas nocturnas.

Se añaden inicialmente 1 ó 2 cacitos en la Leche de Inicio ó en la leche materna previamente extraída, y se le puede dar al bebé con biberón, ó con una cuchara blandita que no dañe las encías.
Si se toleran bien las primeras tomas, cada dos ó 3 días se irá aumentando la cantidad de papilla hasta conformar una toma completa.
Más adelante se puede introducir otra toma por la mañana, como desayuno.

Existen diversas preparaciones de papillas sin gluten en el mercado, si bien las que están elaboradas sólo a base de arroz es preferible emplearlas sólo en caso de diarrea, para evitar estreñimiento en el bebé.
Siempre que sea posible por las circunstancias laborales y familiares, esta papilla se puede completar con lactancia materna aunque sea en pequeñas cantidades, para seguir estimulando la producción de leche y mantener el vínculo madre-hijo.

ZUMO DE MANDARINA Ó NARANJA DULCE
Podemos ofrecer inicialmente unas cucharaditas de zumo diluido en agua, y después sin diluir, pero sin añadir azúcar ni miel.

PAPILLA DE FRUTAS
Se inicia en la toma de la merienda, unos 15 días después de ofrecer la primera toma de cereales.

Se irá probando una a una cada vez para observar tolerancia, empleando inicialmente PLATANO, PERA, MANZANA, MANDARINA Y O NARANJA, bien maduras, lavadas y sin piel y preferiblemente de cultivo ecológico. Posteriormente podemos probar con ciruelas frescas.

Se puede añadir un poco de zumo de naranja o mandarina para facilitar el triturado, ó un poco de la leche de continuación ó yogur elaborado con leche adaptada (Mi Primer Yogur).

Para adaptar la consistencia a los gustos del bebé, también se puede añadir un cacito de cereales sin gluten.
Se puede complementar la papilla de frutas con leche materna ó de continuación.
Próximos al año se pueden ofrecer trocitos pequeños de fruta como sandía, melón y mango en un plato, ó un poco de aguacate.

Para otras frutas como las FRESAS, MELOCOTON, ALBARICOQUE Y KIWI, se debe esperar hasta aproximadamente los 2 AÑOS por su mayor riesgo alergénico.

AGUA
Una vez ya se han introducido alimentos sólidos en su dieta, se debe ofrecer al bebé agua, con ayuda de un biberón ó un vaso dosificador, especialmente en épocas calurosas ó en caso de fiebre.
Hasta entonces, con actancia materna exclusiva NO se debe ofrecer agua, ya que la leche materna aporta la hidratación necesaria.

PAPILLA DE VERDURAS CON CARNE
Una vez comprobada la tolerancia a las frutas y cereales, se introducen las verduras preparando con ellas una papilla al mediodía (comida).

Algunos expertos recomiendan introducir primero las verduras para no “acostumbrar” al bebé a lo dulce, aunque en torno a los 8 meses el gusto cambia y habrá más apetencia por lo salado, y realmente lo que marcará la pauta serán las preferencias del bebé. Pero en general se suele comenzar por los cereales y papillas de frutas por ser mejor tolerados y preferidos por su sabor dulce a la edad de los 6 meses.

En la toma del mediodía se prepara un puré, inicialmente con PATATA, ZANAHORIA, CALABACÍN BLANCO, y posteriormente ir añadiendo otras verduras como CALABAZA, PUERRO, CEBOLLA, JUDIAS VERDES, APIO, ACELGAS…Se pueden añadir también un puñadito de arroz.

Se sazona con una cucharadita de ACEITE DE OLIVA VIRGEN y SIN SAL.

Tras una semana, podemos añadir a la papilla 1 pequeño trozo de muslo ó pechuga de POLLO Ó PAVO sin piel (unos 10-20g por papilla inicialmente).

Se pueden preparar cantidades para varias tomas, congelar en tarritos de cristal y así tener para varias veces. De un día para otro no es necesario congelar, pero se deberá asegurar que se mantiene la cadena de frío y ante la duda, evitar aprovechar cualquier resto.
A la hora de calentar las papillas y el agua de los biberones, no se recomienda introducir en el microondas recipientes de melamina ni de plástico, siendo preferible el cristal o la loza, aunque luego lo pasemos a un bol de plástico si se desean evitar roturas accidentales ó facilitar el transporte de un sitio a otro.

A PARTIR DE LOS 7 MESES:
Después, en torno a los 7 meses, se va alternando el pollo y pavo con un pequeño trozo de CORDERO MAGRO, y después TERNERA MAGRA.

CEREALES CON GLUTEN
No se recomienda introducir el gluten antes de los 7 meses, lo cual pasa por respetar no administrar PAN NI GALLETAS hasta esta fecha, aunque existen preparados sin gluten para bebés.

Según estado de dentición, a partir de esta edad se pueden sustituir los cereales sin gluten por otras variedades con gluten, y ofrecer pan y ocasionalmente alguna galleta María.

A PARTIR DE LOS 8 MESES:
Tras haber introducido los alimentos anteriores de forma escalonada, el bebé ya tendrá en torno a los 8 meses, momento en que se pueden introducir otros alimentos como:

YEMA DE HUEVO
Cocemos un huevo y apartamos la clara.
Dividimos la yema en 4 partes y la añadimos desmenuzada al puré de verdura 2 veces a la semana.
A la semana siguiente se repite la operación con ½ yema, y a la siguiente semana con la yema entera.

A PARTIR DE LOS 9 MESES:
PESCADO BLANCO SIN ESPINAS: lenguado, merluza, bacalao fresco, pescadilla, fresco o congelado, en sustitución de las carnes en la papilla, 2 veces a la semana; o bien darlo en la cena antes de los cereales.

HIGADO DE POLLO, TERNERA Ó CORDERO: Ocasionalmente, se recomienda por su aporte de hierro, 1 vez cada 15 días, sustituyendo la carne. NO SE DEBEN DAR SESOS a los bebés por su gran riesgo microbiológico y su elevadísimo contenido en colesterol.

A PARTIR DEL AÑO:
LEGUMBRES: Lentejas, garbanzos pelados, guisantes, añadiéndolos en pequeña cantidad al puré de verduras.
HUEVO ENTERO (CLARA): en tortilla, pasado por agua, duro, ó en flanes o natillas, 2 veces a la semana aproximadamente.
QUESO FRESCO, YOGUR NATURAL, PETIT SUISSE
MIEL: No se debe ofrecer antes del año para evitar riesgos con el botulismo infantil.

A PARTIR DE LOS 18 MESES

-Leche de Seguimiento (JUNIOR) (para niños a partir de los 12 meses hasta los 2 años). No se recomienda la leche de vaca habitual que tome la familia hasta los 2-3 años por carecer de hierro y ser muy rica en grasas, aunque sí puede consumirla el niño ocasionalmente formando parte de las elaboraciones culinarias (bechamel, etc…).
-Verduras de la familia de la col, lechuga
-Alubias
-Frutos secos triturados (para evitar atragantamientos) y frutas secas

A partir de esta edad el niño puede comer casi de todo, y se pueden ir ofreciendo (según estado de dentición) los alimentos en pequeños trozos para estimular la masticación (trocitos de pan con aceite, tomate y pepino picadito, macarrones blanditos y cortados, verduras hervidas y a la plancha, tortilla francesa, croquetas caseras, etc…).
Se irá adaptando cada vez más a la comida de la familia, teniendo en cuenta de no sazonar con grasas ó chacinas, especias fuertes, cubitos de caldo ó mucha sal. Por ejemplo: cocido sin grasas, arroz con pollo y verduras, macarrones con aceite de oliva, pescado a la plancha…

A PARTIR DE LOS 2 AÑOS
Pescados azules, marisco.
Carne de cerdo.
Espinacas, remolacha, nabos, alcachofas…
Fresas, kiwi, melocotón, albaricoque.

Ø  Para saber más: