miércoles, 19 de noviembre de 2014

Tarta de manzana al estilo inglés

Foto de  kloppster
Hoy os proponemos una receta otoñal con muy poco azúcar, ideal para acompañarla con un té en una merienda de una fría tarde lluviosa.

Ingredientes para unas 6-8 personas:
½ kg de harina integral
250 g de margarina vegetal
1 kg y ½ de manzanas ácidas
4 cucharadas de azúcar
1 cucharada de maizena
1 cucharadita de canela
½ vasito de agua fría con hielo
Una pizca de sal

Elaboración:

En un recipiente amplio colocamos la harina con una pizca de sal y la margarina bien fría. Con ayuda de 2 cuchillos sin punta, la vamos desmenuzando dentro de la harina hasta que la margarina está en forma de pequeños grumos. Añadimos unas cucharadas de agua muy fría, la justa para formar una bola y que podamos estirar la masa con un rodillo, pero sin que se vuelva pegajosa. Estiramos 2 láminas de masa en forma de círculo, uno más grande y otro más pequeño.

Por otro lado pelamos y partimos las manzanas en forma de gajos finos y las cocemos unos minutos (sólo hay que ablandarlas un poco) con unas cucharadas de agua, el azúcar y la canela. Apartamos las manzanas del fuego y mientras se enfrían las espolvoreamos con la maizena y mezclamos bien. 
Forramos un molde de tarta con la masa que hemos estirado. Se llena con las manzanas y se tapan con otra capa de masa. 


Foto de edwardkimuk
Unimos ambas capas de masa por los bordes y horneamos a temperatura media hasta que la tarta esté dorada y el jugo de las manzanas borbotee, aprox. unos 50 minutos, a unos 170-180ºC.

Se sirve templada.

Foto de roboppy

Ø  Para saber más:




Por: Lati Escudero

viernes, 7 de noviembre de 2014

Crema de zanahoria, naranja y jengibre con chips de puerro



Hoy os proponemos una receta que nos va a aportar muchos nutrientes antioxidantes, como los beta-carotenos (precursores de la vitamina A), que nos ayudarán a protegernos frente a los resfriados propios de estas fechas. Además, es baja en grasa y fácil de preparar.

Ingredientes:
2 cucharadas de aceite de oliva virgen
4 zanahorias grandes peladas
1 cebolla grande
1 puerro grande
2 dientes de ajo
¾ litro de caldo desgrasado casero, de ave ó de verduras
1-2 naranjas
1 cucharadita de jengibre fresco machacado
1 cucharada de zumo de limón
Sal y pimienta negra
Aceite para freír

Elaboración:

Lavamos el puerro, aprovechando también toda la parte verde que se pueda, y reservamos 1 buen trozo para preparar después los chips de puerro. El resto lo cortamos en trozos pequeños. Pelamos la cebolla y las zanahorias y las cortamos también en daditos.

En una olla salteamos el ajo, el puerro y la cebolla en las 2 cucharadas de aceite de oliva, hasta que queden transparentes, pero sin dorarse. Añadimos la zanahoria y dejamos que se ablande.

Añadimos el caldo de verduras y un trozo de cáscara de naranja (mejor si es ecológica ó al menos asegurarnos de que está bien lavada, para evitar que los posibles pesticidas de la piel pasen a la sopa), salpimentamos y dejamos cocer unos 20 minutos a fuego suave, hasta que la zanahoria esté bien tierna.

Foto de Ed Yourdon

Apartamos la cáscara de naranja y dejamos enfriar un poco antes de batir bien.

Finalmente, añadimos ½ vaso de zumo de naranja, el zumo de limón, el jengibre machacado, rectificamos de sal y pimienta, y dejamos cocer unos minutos más para que los sabores se unifiquen.

Para preparar los chips de puerro, simplemente cortamos unas tiritas de puerro en juliana muy, muy fina y las freímos en abundante aceite caliente. Dejamos escurrir en papel absorbente.

Servimos la sopa bien caliente con los chips de puerro por encima.

Ø  Para saber más:

Post En invierno, verduras ricas en vitamina A y C, con consejos y recetas.


Por: Lati Escudero  

miércoles, 5 de noviembre de 2014

GUISOS DE CUCHARA: Cazón con patatas al azafrán

El otoño ya empieza a acompañarnos, y lo que va apeteciendo son guisos calentitos. 
Hoy os proponemos una receta a base de pescado, sabrosa y saludable, y apta para casi todas las patologías, siempre que no se emplee demasiada sal en su elaboración.

Guiso de cazón con patatas al azafrán

Ingredientes para unas 6 personas:

1 kg de cazón ó tintorera en rodajas
1 kg de patatas peladas y cortadas en rodajas gruesas
2 cebollas
4 dientes de ajo
1 pimiento verde
1 vasito de vino blanco
Unos 500 ml aprox de fumet ó caldo de pescado
100 g de guisantes tiernos
4 cucharadas de aceite de oliva
2-3 rebanadas de pan frito ó tostado
Orégano
4-5 bayas de pimienta negra
Unas hebras de azafrán
Sal
Elaboración:

Calentamos el aceite en una cazuela ó sartén y añadimos con cuidado una a una las rodajas de cazón, que previamente habremos salpimentado. Las doramos ligeramente y las apartamos.

Por otro lado, en una cazuela, mejor de barro, ya que mejorará el sabor del plato, preparamos un sofrito con el ajo, la cebolla, pimiento verde y el resto de aceite de oliva de haber frito el cazón. Una vez que la cebolla esté blanda, pasamos este sofrito a un mortero, en el cual habremos machacado ya las bayas de pimienta negra. Añadimos y majamos también las rodajas de pan frito y el orégano.

Pasamos el majado de nuevo a la cazuela, encendemos el fuego y añadimos el vino, dejando que se evapore. A continuación añadimos las patatas en rodajas, los guisantes, el azafrán y la sal y cubrimos con el caldo de pescado.

Una vez hechas las patatas y guisantes, que tardarán unos 15 ó 20 minutos, incorporamos el cazón.  Si el guiso está demasiado seco añadimos un poco más de caldo ó agua, dejamos cocer unos 2-3 minutos más y corregimos el punto de pimienta y sal si fuese necesario, recordando no abusar de ella en caso de hipertensión.

Cuando se hagan las patatas, movemos la cazuela varias veces para que empiecen a romperse, y que suelten el almidón para que espese la salsa.


Servimos bien caliente decorando con un poco de perejil picado.

Por Lati Escudero. 



lunes, 20 de octubre de 2014

Soja y cáncer de mama

La soja y los productos que se elaboran con ella, como el tofu, hamburguesas vegetales, yogures ó distintos tipos de bebidas vegetales similares a la leche, ó distintos aperitivos, etc son productos cada vez más extendidos y de consumo habitual por buena parte de la población. Ultimamente el consumo de soja ha generado controversia en torno a su posible vinculación con el cáncer de mama. Sin embargo, son productos bajos en grasas y que nos pueden dar mayor juego a la hora de incluir platos y recetas saludables en nuestro días a día, y además la soja es un buen sustituto de la carne roja, cuya ingesta excesiva está relacionada con un mayor riesgo ante el cáncer colorectal.

Soja
Fotografía de Solylunafamilia
Aunque quedan aún muchos aspectos por aclarar sobre este tema, el AICR (American Institute for Cancer Research) da respuesta en estas líneas a las dudas que más frecuentemente se plantean las consumidoras habituales de soja y a todas las mujeres en general.

¿La soja y sus productos aumentan ó disminuyen el riesgo de padecer cáncer de mama?
En mujeres sin cáncer de mama, los estudios muestran que un consumo moderado de productos a base de soja no aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama ni ningún otro tipo de cáncer. Algunas investigaciones apuntan hacia una protección modesta o leve frente al cáncer de mama, cuyos efectos se producirían por el consumo de soja en la infancia y adolescencia.

Para las que han pasado ó están pasando por un cáncer de mama, ¿es seguro consumir soja?
Distintos estudios han demostrado que consumir una cantidad moderada de soja ó productos a base de soja no aumenta el riesgo de recurrencia de un cáncer de mama ni el riesgo de mortalidad temprana.

¿A qué se refieren con una cantidad moderada de soja?
Una cantidad moderada de soja serían entre 1 y 2 raciones estándar al día de soja ó alimentos a base de soja, como el tofu, la leche ó yogures de soja ó texturizados de soja. Incluso se ha demostrado que el consumo de 3 raciones al día tampoco se ha asociado con un aumento del riesgo de cáncer de mama.

Soja
Fotografía de Mathias Isenberg
Entonces, ¿porqué se habla de que la soja podría incrementar el riesgo de cáncer de mama?
Las llamadas isoflavonas presentes en la soja actúan como estrógenos de origen vegetal, y en general un alto nivel de estrógenos se relaciona con un mayor riesgo de cáncer de mama.

En algunos estudios iniciales con animales, se observó que grandes cantidades de dos tipos de isoflavonas (la genisteína y la daidzeína), promovían el crecimiento del cáncer. Pero hoy se sabe que los roedores y animales de laboratorio metabolizan las isoflavonas de una forma diferente a los humanos y que el consumo de soja no aumenta los niveles de estrógenos en los humanos.

Otros estudios han relacionado el consumo de suplementos dietéticos a base de soja (no la soja ni sus alimentos derivados), como posibles promotores del cáncer de mama. Se trató de un estudio breve, de entre 7 y 30 días, realizado entre mujeres con cáncer de mama. Las mujeres que habían consumido soja en polvo tuvieron cambios en algunos de los genes implicados en el crecimiento tumoral. Pero también hubo cambios en otros genes, por lo que no quedó claro cuál sería el efecto final real ya que el crecimiento de las células tumorales fue igual que en el grupo placebo (y si sólo afectaba a determinadas mujeres).

Además, la cantidad de isoflavonas ingeridas fue muy superior (aproximadamente el doble) de lo que se consumiría tomando 1 ó 2 raciones de soja ó alimentos hechos con soja.

La soja se encuentra entre los ingredientes de muchos productos. Aunque esté presente en pequeñas cantidades, habría que contabilizarlo a la hora de tener en cuenta ese consumo moderado?
No, estos productos con algún componente a base de soja en pequeña cantidad en su composición no aportarían apenas isoflavonas a nuestra dieta, por lo que no supondrían un problema.

Pero si puede llegar a suponer un riesgo, ¿por qué consumir soja?
La soja es una buena manera de ingerir proteína de origen vegetal y otros nutrientes saludables y beneficiosos, y es una buena fuente de fibra, potasio, magnesio, cobre, manganeso, y según en qué productos, también una buena fuente de calcio, además de una buena alternativa a la carne, por lo que no es necesario eliminarla de nuestra alimentación.
Traducido de AICR. Pinchar aquí para leer el artículo original.

·        Para saber más:

Limitar los carbohidratos podría reducir la recurrencia del cáncer de mama entre las mujeres cuyo tejido tumoral es positivo para el receptor de IGF-1. 




Estar sentado mucho tiempo aumenta el riego de sufrir cáncer


Por Lati Escudero

jueves, 16 de octubre de 2014

Diez consejos básicos para aprovechar mejor los alimentos y no desperdiciar


Foto de Nottsexminer
El día 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación, proclamado en 1979 por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con la finalidad de concienciar a las poblaciones sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza.

El Día coincide con la fecha de fundación de la FAO en 1945. En 1980, la Asamblea General respaldó la observancia del Día por considerar que "la alimentación es un requisito para la supervivencia y el bienestar de la humanidad y una necesidad humana fundamental".

Un gesto importante sería comenzar por no desperdiciar de más:

Para concienciar  sobre la importancia de un buen aprovechamiento de los alimentos que utilizamos a diario y evitar su derroche, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente impulsó la campaña “Buen Aprovecho”, que  incluye entre otros recursos un video informativo donde se  recopilan Diez consejos básicos para aprovechar y no desperdiciar:  

  1. Planifica tu menú y evita la improvisación.
  2. Haz una compra inteligente: revisa el frigorífico y elabora una lista.
  3. Ten en cuenta tu presupuesto.
  4. Conserva adecuadamente tu comida, según sus necesidades de frío.
  5. Consume la comida por orden de entrada: la más antigua, primero.
  6. Ajusta las raciones e intenta cocinar solo lo necesario.
  7. Aprovecha la comida sobrante.
  8. Deposita en la basura solo lo que sea imposible aprovechar.
  9. Si comes fuera de casa, lleva tu propio recipiente reutilizable.  
  10. Si comes en restaurantes, pide con moderación y no dudes en pedir las sobras en un envase para llevar.
También incluye un Recetario con los alimentos que más a menudo no son aprovechados y que sin embargo pueden dar lugar a platos deliciosos.

Ø  Para saber más:



La comida, un lujo en la basura: Amplio artículo donde se recogen cifras y muchos recursos de interés.


jueves, 9 de octubre de 2014

Consejos y recursos de interés para pacientes con una ostomía (III)

Con motivo del Dia del Paciente Ostomizado, en esta ocasión recopilamos algunos consejos para mejorar ó aliviar la diarrea, el estreñimiento, ó por ejemplo saber cómo evitar los gases, molestias que con frecuencia se presentan en personas con una ostomía.

Ya comentábamos en un post anterior que, en general, es estos casos se puede comer de todo, si no se tiene contraindicación, siendo aconsejable una dieta sana y variada, basada en la pirámide nutricional.

En cualquier caso, lo ideal será siempre estudiar la situación de cada persona y recomendar consejos específicos en función de la problemática individual.

Ø     En caso de Diarrea:
Fotografía de TristánL

Alimentos aconsejados:

Agua y líquidos abundantes, infusiones, zumo de limón, bebidas isotónicas.
Sopa de arroz con zanahoria hervida, pescado blanco  y zumo de limón.
Arroz y pastas, pan tostado. Harina de arroz.
Frutas en compota, membrillo hervido, manzana rallada, hervida o asada. Plátano maduro machacado.
Verduras sin piel no flatulentas: zanahorias cocida, calabaza, calabacín sin piel.
Pescados blancos y aves.
Clara de huevo
Lácteos sin lactosa, leche de soja, lácteos descremados, especialmente yogur, según tolerancia.
Aceite de oliva y mantequilla, en pequeñas cantidades y según tolerancia.

Alimentos  a evitar:
Carnes y pescados grasos, quesos curados, embutidos, verduras muy ricas en fibra (cebolla, guisantes, lechuga, etc), nata, bollería, chocolate, café y alcohol…

Ø     En caso de Estreñimiento
- Intentar practicar algún tipo de ejercicio o gimnasia en la medida de las posibilidades.
-  Aumentar el consumo de fibra soluble  como semilla de lino, salvado de trigo ó de avena.
- Algunas sugerencias especialmente recomendadas para tomar en ayunas por las mañanas son

·      Un vaso de agua templada en el que por la noche habremos puesto a remojar 3 4 ciruelas pasas. Beber el agua y masticar las ciruelas despacio, antes de tomar otro alimento.1 cucharadita de aceite de oliva virgen
·        1 kiwi ó 1 naranja ó 3 higos secos
·        1 cucharada de semillas de lino ablandadas en agua mezcladas con yogur natural.

      - Consumir diariamente:

Verduras y hortalizas de todo tipo: un mínimo de 1 ración en crudo y otra ración cocinada al día, especialmente judías verdes, guisantes, espinacas, acelgas, tomate, apio, alcachofas… Evitar las más flatulentas, como la col o cebolla.

Frutas: Todas, salvo el plátano, la manzana pelada y rallada, el membrillo, ó las frutas en almíbar. Se aconsejan especialmente la pera, la piña, kiwi, las ciruelas,  fresas y frambuesas, las naranjas, etc…Frutas desecadas.

Arroz integral y cereales integrales:, pan integral con aceite de oliva, pasta integral, copos de avena. Productos menos conocidos como el bulgur (trigo partido), el cuscús integral, las harinas de centeno, cebada ó la espelta también pueden ser una alternativa saludable a las harinas blancas y el consumo de pan casero a base de harinas integrales.

Legumbres y soja, sobre todo en forma de puré para evitar flatulencias, acompañadas de verdura.

Semillas: Añadir a las ensaladas, bizcochos y panes semillas como el sésamo, las pipas de calabaza, semillas de lino, pipas de girasol, las semillas de amapola, etc. Son ricas en fibra y minerales y vitaminas.

Beber agua y líquidos abundantes, como infusiones de hinojo, manzanilla ó salvia, café suave, caldos vegetales, zumos naturales, como el de tomate ó naranja, evitando el consumo de refrescos azucarados. El té y el alcohol son bebidas astrin­gentes, por tanto, deben evitarse.

Los derivados lácteos como el yogur descremado ó el kéfir son especialmente interesantes por aportar bacterias lácticas beneficiosas.

Ø     Recomendaciones para reducir la formación de gases:
- No fumar ni mascar chicle. Masticar bien los alimentos.
- Evitar las bebidas con gas (cola, cerveza)
- Reducir el consumo de legumbres (garbanzos, alubias). Una opción es pelar los garbanzos y optar por lentejas rubias sin piel.

Fotografía de Edo Medicks.

- Evitar las coles, coliflor, brócoli y espárragos.

Ø     Alimentos que pueden aumentar el olor de las heces:
Ajo, cebolla, coles y similares, legumbres (judías blancas, garbanzos), espárragos, huevos, pescado (azul), especias y picantes, carne de cerdo, alimentos muy condimentados.

Fotografía de Roger Ferrer Ibáñez

Ø     Alimentos que reducen el olor de las heces:

Perejil, mantequilla, yogur, cuajada, queso fresco, cítricos. Comidas poco condimentadas.





Ø     Para saber más:

Guía “Vivir con una ostomía” de la Escuela de Pacientes.

Guía rápida de ileostomía, muy completa, sobre los cuidados del estoma y alimentación  de la Fundación Te Cuidamos.

Web de la Fundación Ostomía, con información actualizada periódicamente sobre cualquier ámbito de interés relacionado con la ostomía. 



 Por Lati Escudero

viernes, 3 de octubre de 2014

Reciclaje del aceite usado: Cómo hacer jabón líquido de Marsella para la lavadora

Hoy os traemos una receta no comestible.  Nos ha parecido una manera excelente de reutilizar el aceite frito usado, de cuidar nuestro medio ambiente y de economizar en productos de limpieza.

Ingredientes para 25 litros:

500 g de sosa cáustica

1500 ml de aceite usado y filtrado

5 cucharadas de sal

750 ml de jabón líquido para lavadora de cualquier marca (puede usarse el casero que hayamos hecho la vez anterior y guardaremos para la próxima vez que hagamos )

250 ml de suavizante para ropa

25 litros de agua



Elaboración:
Antes de nada, y para evitar riesgos por cualquier salpicadura, nos ponemos ropa de faena que no nos importe que se estropee, guantes y preferiblemente gafas.
También guardaremos todos los envases vacíos de detergente ó suavizante que vayamos usando, para poder guardar después los 25 litros de jabón.

En un barreño ó cubo grande con al menos 30 litros de capacidad vertemos la sosa y la diluimos con 1-2 litros de agua, removiendo con un palo, caña o similar, ó utensilio de plástico. Se generará una reacción exotérmica, por lo que el recipiente se calentará un poco. Removemos con cuidado, evitando que salpique y añadimos la sal, hasta que se diluya también.

A continuación vamos añadiendo despacio el aceite usado filtrado y el jabón líquido.
Después añadimos el agua hasta completar los 25 litros (recordemos que ya habíamos echado 1 ó 2 para disolver la sosa), y mezclamos hasta que la mezcla quede homogénea.
Por último añadimos el suavizante y volvemos a mezclar.


Se tapa y se deja reposar unas 3 semanas.



Cada día, una sola vez al día, removeremos el jabón suavemente, un poco nada más. Es normal que se espese o que se formen 2 capas separadas; seguiremos removiendo cada día una sola vez hasta que transcurran las 3 semanas.




Finalmente deberá quedar de una consistencia similar al jabón de Marsella que venden, aunque es posible que quede más espeso.
Con ayuda de un embudo, se vierte el jabón en los envases de plástico que habíamos guardado, y que identificaremos debidamente para evitar confusiones.
Después lo usaremos como el detergente de lavadora habitual. Podemos añadir algo más de suavizante de lo habitual en el lavado, ya que el jabón no aporta mucho olor.

En próximos posts traeremos información sobre cómo aprovechar mejor los alimentos.


Por: Lati Escudero