viernes, 23 de septiembre de 2011

El melocotón y sus propiedades


Foto: Urban Sea Star

Procede de China, donde las referencias a su cultivo se remontan a 3.000 años atrás, y allí son un símbolo de larga vida y fecundidad, constituyendo un motivo habitual en la decoración de las famosas porcelanas del país. En el año 330 a.C. el melocotonero llegó a Grecia y durante la edad media su cultivo se extendió por toda Europa, asentándose como cultivo en expansión durante el siglo XIX.

Es el fruto del melocotonero, árbol de la familia de las Rosáceas. Las principales frutas europeas, además del rosal, pertenecen a esta gran familia. Existen cientos de variedades, siendo las nectarinas y los paraguayos las más conocidas en el mercado español.
Aunque la temporada del melocotón es el verano, durante los meses de junio, julio y agosto, algunas variedades tempraneras se adelantan a mayo y las tardías lo prologan hasta octubre, con las variedades de Teruel, Lérida y Aragón. 
Conservación
Los melocotones deben presentarse en el mercado enteros, limpios y exentos de partículas extrañas visibles. Su olor tiene que ser suave, aromático y afrutado.
Por su color se puede saber si está maduro o no, cuando la última mancha verde toma un tono amarillo es la señal de que ya está listo para ser consumido. Una vez comprados, es conveniente mantener los frutos verdes a temperatura ambiente hasta que maduren.
En la nevera ya maduros, se deben conservar separados de otras frutas.

Composición
Posee un valor calórico discreto, similar a otras frutas como p. ej la naranja ó el melón, aportando unas 38 kcal y 9 g de hidratos de carbono por cada 100g de fruta. 
Aporta vitaminas hidrosolubles como la vitamina C, minerales como el potasio, y fibra,  aunque todo ello en cantidades moderadas, sin destacar ningún nutriente en particular. Por ello es una fruta ideal para todo tipo de patologías, siendo apto para ser consumido por personas con diabetes ó en regímenes de adelgazamiento, teniendo en cuenta la ración de consumo. 

Su contenido en fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre, además de ejercer un efecto saciante.
Como en la  mayoría de frutas de coloración anaranjada el melocotón contiene beta-carotenos, es decir provitamina A, de acción antioxidante, lo que le confiere parte de sus propiedades.


La nectarina, variedad de los melocotones pero con piel lisa, también llamada pavía, no tiene nada que ver con las ciruelas, a pesar de que se piensa que son frutas obtenidas cruzando las ciruelas con los melocotones. Se pueden producir espontáneamente mediante una mutación en los árboles de un gen que determina la no existencia de esa especie de algodón que cubre la piel de los melocotones “normales”.

Contiene más cantidad de carbohidratos que el melocotón, por lo que aporta un valor energético ligeramente mayor. También posee más cantidad de carotenoides y potasio.

Modos de preparación       

Plastic Storage Containers for NectarinesAunque lo ideal es consumir el melocotón fresco y al natural, existen muchos postres posibles a realizar con esta fruta, tanto fresca como en almíbar, entre ellos es habitual su uso en la macedonia de frutas, en sorbetes y ponches, en el llamado “Pijama” (con helado de vainilla, plátano y flan) y en el Melocotón Melba. A veces se utiliza en sustitución del mango o de la papaya para preparar postres exóticos y tropicales, ya que tiene características parecidas. También es adecuado para la elaboración de tartas y pasteles.

También se puede emplear en platos salados, como por ejemplo en la receta de pollo al melocotón ó chutney de melocotón (conserva agridulce que se usa para acompañar carnes, sándwiches, arroces…)
Ø     Para saber más:
Recetas con Melocotón de Calanda 
Sobre la alergia al melocotón.

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