miércoles, 13 de julio de 2011

Zanahorias y beta-carotenos: no sólo en verano


El consumo de frutas y verduras ricos en beta-carotenos puede resultar eficaz para protegernos de enfermedades por sus efectos antioxidantes y conseguir un tono bonito de la piel a lo largo de todo el año al acumularse estos pigmentos en el organismo, pero no protegen frente a las quemaduras del sol ni deben sustituir a los protectores solares.


Los beta-carotenos son pigmentos vegetales de color amarillento, anaranjado ó rojizo, que abundan, además de en la zanahoria, en otros vegetales, y una vez ingeridos se transforman en la mucosa intestinal y el hígado en vitamina A, por lo que se consideran precursores de dicha vitamina.
Entre las funciones de la vitamina A destaca su implicación en la fisiología de la visión, en el buen estado de la piel y mucosas y en el crecimiento y reproducción. Por otra parte, en las enfermedades infecciosas, en situaciones de mucho ejercicio físico y exposiciones solares prolongadas, se observa una disminución de las concentraciones de vitamina A en sangre. Desde el punto de vista climatológico, es durante los meses de invierno y en general, en los climas fríos, cuando se detectan los mínimos niveles de vitamina A en sangre, motivo por el que es lógico mantener un consumo frecuente de frutas y verduras ricas en estas sustancias a lo largo de todo el año.
En cuanto a los beta-carotenos, se les atribuyen propiedades antioxidantes, protegiendo a las células de los radicales libres. Dan una pigmentación dorada y luminosa  a la piel cuando los comemos, pero no son fotoprotectores. Pueden ayudar a frenar o reparar los procesos oxidativos y daños al ADN que producen las radiaciones, pero no evitan la quemadura solar.
Mucha gente piensa que comiendo zanahorias o vegetales ricos en beta-carotenos, puede ponerse más morena; esto no es cierto, o al menos no en ese sentido. La melanina nos da el tono bronceado y  la cantidad que produce nuestra piel en respuesta a las radiaciones solares viene determinada genéticamente y no podemos cambiarla.
Aunque algunos estudios recomiendan el uso de suplementos vitamínicos ricos en beta-caroteno semanas antes de la exposición al sol para ayudar a protegerse de las quemaduras solares, esto resulta controvertido, ya que también se ha visto que el uso de estos suplementos podría aumentar el riesgo de cáncer de pulmón entre los fumadores.
Por ello siempre es preferible obtener los nutrientes que necesitamos a partir de alimentos naturales y a base de recetas y platos saludables.
El beta-caroteno abunda, además de en la zanahoria, en otros vegetales como por ejemplo en las espinacas, calabaza, brócoli, boniato, lechuga y en otras como el pimiento rojo, tomate, col de Bruselas ó espárrago verde.
En las frutas destacan por su contenido en beta-carotenos los albaricoques y orejones, los nísperos, el mango, el melón, y en menor medida la sandía ó las ciruelas.

Aquí os proponemos algunas recetas y sugerencias.
Podemos preparar una deliciosa ENSALADA DE ZANAHORIA pelando y rallando 2 zanahorias grandes y una manzana pelada. Añadimos unas nueces en trocitos, unas pasas, unas gotas de zumo de limón, sal y aceite de oliva virgen, Mezclamos y dejamos reposar unos 20 minutos antes de servir.
Otra opción es preparar una Ensalada de Cuscús, espinaca y fruta.

Ejemplo de menú rico en beta-carotenos:
Desayuno
Zumo de zanahoria, manzana y limón. Tostada de pan integral con tomate y queso.
Media mañana
Yogur con trocitos de mango y orejones.
Comida: Salmorejo con huevo duro. Garbanzos salteados con espinacas. Pan integral. Melón
Para beber: Agua abundante con unas rodajas de limón
Merienda
Bizcocho de zanahoria con queso cremoso. Té verde frío al limón.
Cena Tumbet mallorquín. Salmón a la plancha. Albaricoques
Para beber: Agua abundante con unas rodajas de limón.

Ø      Para saber más:
Como conseguir una adecuada Fotoprotección infantil

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