miércoles, 19 de octubre de 2011

Cáncer de mama, ¿podríamos contribuir a prevenirlo comiendo de otra forma?

Life's a bitch !Se estima que un tercio de los casos de cáncer en general pueden atribuirse a factores dietéticos que se podrían prevenir con hábitos alimentarios saludables.

La prevención del cáncer debe considerarse en el contexto de las actividades para evitar otras enfermedades crónicas, especialmente aquéllas con las que el cáncer comparte factores de riesgo comunes, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, las enfermedades respiratorias crónicas y la dependencia del alcohol. Factores de riesgo comunes que subyacen en todas estas afecciones son el consumo de tabaco, consumo de alcohol, baja ingesta de frutas y verduras, inactividad física, sobrepeso y obesidad.
En concreto, y en el caso del cáncer de mama, la comunidad científica menciona algunos factores de riesgo relacionados con la alimentación.
Los siguientes carcinógenos actuarían, entre otros, como un factor contribuyente para el cáncer de mama (existiendo un riesgo relativo moderado):

1.     ALCOHOL: El consumo de 3-4 bebidas alcohólicas semanales tras el diagnóstico de cáncer de mama podría incrementar su recurrencia, sobre todo entre mujeres postmenopáuscias y en mujeres con obesidad. Además, cualquier tipo de vino eleva el riesgo de cáncer de mama.

 

2.      GRASA DE LA DIETA: Según la AECC, una dieta baja en grasas reduce el riesgo de recaída en mujeres postmenopáusicas. Este beneficio parece ser mayor en las mujeres postmenopáusicas cuyo tumor no responde a la hormonoterapia.
Se recomienza una ingesta en grasas inferior al 30% del aporte energético total diario, lo cual supondría un máximo de 60 g de grasa total para una dieta equilibrada de 2000 calorías. Se trataría de no sobrepasar esa cantidad ó reducirla, siempre a base de aceite de oliva y otras fuentes de grasa saludable (pescados, frutos secos, aguacate, aceites y semillas vegetales, etc).

3.      HORMONAS: En este sentido la actividad física podría modificar los niveles de estrógenos y progesterona, lo cual reduciría la incidencia de cáncer de mama. Desde los años 90, los crecientes datos científicos señalan que la actividad física protege contra tres tipos específicos de cáncer: cáncer de colon, cáncer pos­menopáusico de seno y cáncer endometrial (del recu­brimiento uterino). De hecho, la actividad física regular reduce el riesgo de cáncer, independientemente de los factores de riesgo, como grasa corporal, por separado.
Sunday, 5/22 - LOVE Walk /Run for Breast Cancer Research

4.      OBESIDAD: La cantidad de grasa en el organismo favorece la presencia de tumores.
Las mujeres obesas tienen una probabilidad mucho más alta de sufrir cáncer de mama que las demás y desarrollan esta enfermedad de forma prematura. Además, la posibilidad de padecer cáncer de mama es mucho más elevada cuando se trata de pacientes con obesidad mórbida.
Esta es una de las principales conclusiones de un artículo publicado recientemente en la revista Nutrición Hospitalaria por científicos del grupo de investigación CTS 367 de la Universidad de Granada (UGR), liderados por la catedrática del departamento de Enfermería María José Aguilar Cordero.
5.      ANTIOXIDANTES: Según este reciente estudio (también disponible en inglés), las mujeres que consumían una mezcla de carotenoides tenían más riesgo de morir por la enfermedad, u otra causa, que las que no lo hacían. Los resultados publicados en la revista Cáncer no prueban que los antioxidantes causen los efectos observados. Pero sí se suman a la lista de riesgos que implicaría el uso de altas dosis de carotenoides, según opinó la autora principal, Heather Greenlee, profesora asistente de epidemiología de la Columbia University. "El estudio se suma a las pruebas de que consumir suplementos con altas dosis de carotenoides es peligroso”.
Sin embargo, las mujeres con un consumo elevado de vitamina C y E tras el diagnóstico de cáncer de mama tenían menos riesgo que el resto de volver a desarrollar un tumor en cinco años. De todas formas, el papel de la vitamina C no deja de ser controvertido.
Esto no quiere decir en absoluto que se deba restringir el consumo de alimentos vegetales, muchos de ellos ricos en carotenos, sino evitar su suplementación con preparados comerciales, haciendo hincapié en una alimentación equilibrada abundante en alimentos de origen vegetal.
the produce aisle



Por otra parte, según la evidencia acumulada, el amamantar y mantener la lactancia materna durante al menos 6 meses parece prevenir el cáncer de mama.
ALIMENTOS ESPECIALMENTE RECOMENDADOS EN LA PREVENCIÓN Y SUPERVIVENCIA DEL CÁNCER DE MAMA
*      Frutas y verduras de todo tipo. Por su riqueza en agua, vitaminas y minerales, sustancias antioxidantes, fibra y su bajo valor calórico, y casi nulo aporte de grasa.
veggie pasta bento

En general se le debe dar preferencia a todos los alimentos de origen vegetal. Según el documento de postura de la Asociación Americana de Dietética, las personas vegetarianas tienden a presentar un índice de masa corporal más bajo y tasas de cáncer más bajas en conjunto. Un reciente estudio también corrobora dicha información, unido a un bajo consumo de carne, sal y carbohidratos refinados.

*      Alimentos ricos en fibra: legumbres, guisantes, cereales integrales (arroz, harina, pan y pasta integral), avena y salvado de avena, frutas y verduras, semillas (de lino, de sésamo, de girasol, de amapola…), almendras…
Una revisión de estudios demuestra que las mujeres que consumen más fibra son menos propensas a desarrollar cáncer mamario. Aunque la relación entre el riesgo de tener el tumor y el consumo de fibra es pequeña, “sabemos que la fibra es saludable”, dijo Christina Clarke, investigadora del Cáncer Prevention Institute of California, Fremont. Los beneficios de una dieta rica en fibra incluyen la reducción del colesterol y la pérdida de peso. Si se comprueba que reduce el riesgo de desarrollar cáncer, sería un bono extra, agregó Clarke. Según otros estudios, un consumo elevado de fibras solubles, a partir de frutas, podría jugar un papel preventivo en el riesgo de cáncer de mama en mujeres post-menopáusicas.
*      Frutos secos, especialmente las nueces: El riesgo de padecer cáncer de mama se reduce significativamente cuando se incluye en la dieta regular un pequeña cantidad de nueces.
Nueces Así lo ha demostrado un estudio realizado en ratones por la doctora Elaine Hardman, de la Escuela de Medicina Marshall's Joan C. Edwards, de la Universidad Marshall, en Estados Unidos. La investigación se publicó recientemente en la revista 'Nutrition and Cancer'.






*      Aceite de oliva: No está claro si sus beneficios frente al cáncer de mama provienen de su contenido en ácidos grasos monoinsaturados ó por la presencia de sustancias antioxidantes.

Hasta ahora hemos hablado de la prevención, pero no queremos olvidarnos del tratamiento nutricional de todas las personas que están luchando contra la enfermedad. Hay información disponible en los siguientes enlaces:


- Guía Informativa  de la Escuela de Pacientes. Puedes consultar también posts anteriores de este blog sobre Cuando cuesta comer.
- Tratamiento nutricional del cáncer  del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU
- Guía útil para el paciente con cáncer de mama. Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria.
- Portal Oncología 2000

RECETAS:
Melon Soup - Vie - 08-17-2010
Ajoblanco de nueces
Ingredientes para 4-6 personas:
150 g de nueces
2 dientes de ajo
La miga de ½ barra de pan integral en remojo y escurrida (aprox 150g)
8 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Vinagre de manzana ó vinagre balsámico de Módena
Sal
1 litro de agua muy fría
1 racimo pequeño de uvas sin pepitas ó bolitas de melón

Trituramos todos los ingredientes hasta conseguir una pasta fina del aspecto de mayonesa.
Añadimos el agua, rectificamos de sal y vinagre y justo antes de servir añadimos bastantes cubitos de hielo, las uvas peladas y/o las bolitas de melón.
Bizcocho de plátano, nueces y orejones.
Banana Nut Bread
80 g de margarina
¾ de vaso de azúcar
2 huevos
3 ó 4 plátanos muy maduros
2 vasos de harina integral
2 cucharadas de salvado de avena
1 sobrecito de levadura
1 pizca de sal
Ralladura de limón
Nueces y orejones troceados
Semillas de amapola para decorar

Elaboración
Mezclar la margarina con el azúcar. Añadir los huevos y seguir batiendo hasta conseguir una mezcla homogénea.
Machacar los plátanos y añadirlos a la mezcla anterior junto con la ralladura de limón.
Volcar la harina en un cuenco. Añadir la levadura, una pizca de sal, las nueces troceadas y los orejones en tiras pequeñas. Remover para que los frutos secos se impregnen bien de harina y evitar así que se vayan al fondo de la masa.
Echar la harina a la mezcla anterior de huevo y plátano y remover bien.
Engrasar un molde alto y alargado (de forma que podamos cortarlo después en rebanadas) y verter en él la mezcla. Decorar con nueces y semillas de amapola.
Hornear unos 45 minutos mínimo a Tª 180ºC. Transcurrido este tiempo pinchar con un palillo y comprobar que éste sale limpio.
Desmoldar y dejar enfriar antes de cortar.

Ø      Para saber más:
Consulta el monográfico de Consumer sobre la fibra.
Pautas para la prevención del cáncer del American Institute for Cancer Research (AICR)

Beneficios de una buena alimentación. Página de la American Cancer Society.


Por: Lati Escudero

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