viernes, 28 de octubre de 2011

La calabaza y sus propiedades

Con la llegada del otoño, os animamos a emplear esta hortaliza tan saludable como ligera, que destaca por su contenido en beta-carotenos y potasio.  A pesar de que la gastronomía actual da más importancia a otros tipos de verdura, por sus componentes nutricionales, fácil digestión, sabor agradable y bajo aporte calórico, es muy aconsejable para introducirla en la alimentación de grandes y pequeños y en personas con el estómago delicado.

Pumpkins


La calabaza aparece en múltiples citas de autores antiguos que indican lo arraigado que estaba su cultivo entre los hebreos de la época de Moisés, así como en China y en Egipto, antes de la era cristiana. Por otra parte, se han encontrado calabazas entre los restos de tumbas incas precolombinas y siempre quedan dudas de su lugar de origen. En Europa se empezaron a cultivar en el siglo XV.

La calabaza es el fruto de la calabacera (Cucurbita pepo L). Hay calabazas de muy variadas formas, predominando las esféricas y achatadas, las ovaladas y las alargadas en forma de botella. El color de la corteza puede ser anaranjado, amarillo, verde, blanco, negro ó morado.

Aporta unas 30 kcal por cada 100 g y unos 6 g de hidratos de carbono, destacando por su alto contenido en beta-carotenos, potasio, vitamina A y en menor medida, ácido fólico.

Es adecuada para todas las patologías, especialmente para estómagos delicados, con la salvedad de que los diabéticos deberán tomarla sin endulzar.

Las semillas ó pipas de calabaza destacan por su contenido en vitamina E, ácido linoleico, hierro y zinc. Por otra parte, contienen cucurbitina, un triterpeno al que se le atribuyen propiedades beneficiosas en la hiperplasia prostática y como vermífugo en caso de parásitos intestinales. Como curiosidad, decir que los indios americanos utilizaban las semillas de las calabazas como alimento y medicamento.

Sus usos culinarios son múltiples y variados; en nuestro país su uso es frecuente en guisos y sopas, pero no tanto en postres, por lo que os sugerimos a continuación algunas recetas, entre ellas la tarta y flan de calabaza.

En Estados Unidos se cultivan una amplia gama de variedades y además de utilizarse para hacer las típicas linternas de Halloween conocidas como jack-o’-lanterns, las calabazas también se utilizan para hacer tartas, flanes, panes, galletas y sopas.

También son muy apreciadas las flores de calabaza, con alto contenido en fibra; en México preparan quesadillas con ellas.

Quesadillas De Flor De Calabaza Squash Blossoms Recipe


Calabaza al horno:
Colocamos una calabaza (de las alargadas, pues tienen la piel más fina) lavada, con piel y cortada en rodajas gruesas en una bandeja grande para el horno y añadimos una capa muy fina de agua en el fondo. Regamos con un poquito de aceite de oliva, unas cucharadas de miel, sal y pimienta y la introducimos en el horno bien caliente hasta que esté tierna.

Butternut squash, carrot, leek& apple soup Sopa de calabaza al Roquefort:
Doramos en un poco de aceite de oliva 1 puerro, 1 cebolla y 1 patata y ½ kg de calabaza. Añadimos un poco de caldo casero de pollo ó verduras y cocemos. Cuando estén tiernas las verduras, añadimos 1 vaso de leche, 1 cucharada de mantequilla y 75 g de queso azul ó roquefort y batimos. Sazonamos con sal, pimienta y nuez moscada (opcional) y decoramos con un chorrito de nata líquida y perejil.

Otras recetas que te pueden interesar con esta hortaliza son el risotto de calabaza, la crema fría de calabaza, ó la musakka de salmón.

TARTA DE CALABAZA

Sweet Potato PieIngredientes para 8-10 personas:

1 lámina de hojaldre congelado ó masa quebrada
½ kg de calabaza pelada
1 boniato grande
3 huevos
1 lata pequeña de leche condensada desnatada
1 pizca de sal
1 cucharadita de canela
½ cucharadita de jengibre molido
1 pizca de nuez moscada
1 pizca de clavo
Nata montada para decorar (opcional)

Modo de preparación:

Pelamos, troceamos y cocemos la calabaza y el boniato con un poco de agua hasta que estén casi deshechos. Dejamos enfriar y escurrimos bien.
En un recipiente para batir introducimos todos los ingredientes juntos y trituramos hasta obtener una crema suave que quedará bastante líquida.

Encendemos el horno a temperatura media.

Forramos un molde de tarta con la masa de hojaldre y lo rellenamos con la crema de calabaza. Colocamos el molde en el horno con cuidado  y cocemos a temperatura media (unos 160º aprox) durante  45 minutos aproximadamente, hasta que el relleno esté bien cuajado y firme y la superficie ligeramente dorada.

Dejamos enfriar unas horas y opcionalmente la servimos acompañada de nata montada. Queda aún más rica tomándola al día siguiente bien fría.

Nota: Podemos preparar nosotros mismos una base de tarta más saludable preparando una masa quebrada con harina integral:

En un recipiente amplio colocamos 250 g de harina con una pizca de sal y 125 g de margarina vegetal bien fría. Con ayuda de 2 cuchillos sin punta, la vamos desmenuzando dentro de la harina hasta que la margarina esté en forma de pequeños grumos. Añadimos unas 2-3 cucharadas de agua muy fría, la justa para que podamos formar una bola y estirar la masa con un rodillo, pero sin que se vuelva pegajosa.


Valor calórico y nutricional de 1 ración (considerando un total de 10 porciones)
Energía (Kcal)
Proteínas (g)
Lípidos (g)
Hidratos de carbono (g)
Colesterol (mg)
Fibra (g)
Sodio (mg)
271
7,9
8,6
41,7

68,9
2
192



FLAN DE CALABAZA:

They're FinishedProcedemos de la misma forma que para la tarta, pero omitimos la base de hojaldre. Colocamos la crema de calabaza en unas flaneras (con o sin caramelo en el fondo) y las cocemos en el horno, o al baño maría.
Obtendremos unos deliciosos flanes de calabaza, siendo un postre más ligero, apto para celíacos ó para quien no pueda masticar bien el hojaldre.
Ø     Para saber más:

Página Calabazas y Más, de la extensión de la Universidad de Illinois.

1 comentario:

  1. No conocía ésta página, y, me ha resultado interesantísima, muchas gracias a todos cuántos colaboran en ella.

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