jueves, 27 de junio de 2013

ADITIVOS ALIMENTARIOS (I): ¿QUE DEBEMOS SABER SOBRE ELLOS?

Los aditivos, como su mismo nombre indica, son sustancias que se adicionan intencionadamente a los alimentos con un propósito tecnológico para conservarlos y evitar el crecimiento de microorganismos nocivos para el organismo, o bien para mejorar su aspecto, textura, sabor o duración.

Clariant International Ltd: Clariant revolutionizes powder coating aesthetics and performance with new additives (Photo: Clariant)
Al convertirse en componentes de los alimentos son, por tanto, ingredientes y, por ello deben figurar en el etiquetado de los alimentos, bien por su nombre o bien por su número E. De esta manera, el etiquetado proporciona información al consumidor que le va a permitir elegir o evitar consumir alimentos que contengan determinados aditivos. El hecho de que un aditivo tenga un número E asignado da garantías de que el aditivo ha pasado controles de seguridad y que ha sido aprobado para su uso en la Unión Europea, además de facilitar su nomenclatura entre todos los países.

Dentro de los aditivos, se distinguen distintos grupos según la función que desempeñen; pueden ser conservantes, colorantes, estabilizantes, emulsionantes (mejoran la textura y evitan la formación de grumos), espesantes, etc.

La autorización de uso de un aditivo está sujeta a tres condiciones:
  • se pueda demostrar una necesidad tecnológica suficiente y cuando el objetivo que se busca no pueda alcanzarse por otros métodos económica y tecnológicamente utilizables
  • no representen ningún peligro para la salud del consumidor en las dosis propuestas, en la medida en que sea posible juzgar sobre los datos científicos de que se dispone
  • no induzcan a error al consumidor
Normativa

En el Reglamento (UE) Nº 1130/2011 de la Comisión de 11 de noviembre de 2011, por el que se modifica el Reglamento anterior, se recogen las listas positivas de los aditivos que se pueden utilizar en el territorio de la Unión y se indican las dosis máximas y los alimentos en los que se pueden adicionar.

Falsas listas de aditivos alimentarios peligrosos

Periódicamente aparecen listas de aditivos alimentarios, avalados por falsos profesionales u hospitales inexistentes tanto españoles como europeos, que a menudo producen alarma social.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), ha desautorizado algunas de esas listas. La falsedad de estas listas no ofrece ninguna duda puesto que el E-330 figura en ellas como “el más peligroso cancerígeno”, cuando no es más que ácido cítrico, estando este ácido ampliamente distribuido en las células vivas tanto vegetales como animales y en concreto, es muy abundante en los frutos denominados “cítricos” (ejemplo, en el limón).

En cuanto a los números E-241, E-447 y E-467 no corresponden a ningún aditivo.
Los números E-125 y E-225, si bien corresponden a aditivos, fueron prohibidos en su día y actualmente no están autorizados en España ni en ningún otro Estado miembro de la Unión Europea.

Conviene señalar que en España, al igual que en todos los países de la Unión Europea, para que un aditivo pueda ser utilizado en la elaboración de un producto alimenticio, debe haber sido autorizado mediante su inclusión en las listas positivas de aditivos de conformidad con el Reglamento 1333/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo antes indicado. Previa introducción en las listas comunitarias, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) debe realizar una evaluación de su seguridad.  
Por otra parte, se puede proceder a la retirada de la autorización de un aditivo en productos alimenticios, si en función de la evolución de conocimientos científicos, surge alguna duda sobre la inocuidad del aditivo y la seguridad de su empleo.

En muchos casos son sustancias presentes de forma natural en los alimentos

Aunque haya nombres de aditivos que nos suenen a chino, muchos son sustancias naturales y totalmente inofensivas, aunque vayan camufladas con una E. Son vitaminas, especias, clorofilas, etc, como por ejemplo:

rutas

E-100: Extracto de cúrcuma
E- 101: Vitamina B2
E-140 y E-141: Clorofilas
E-160: Carotenos (precursores de la vitamina A)
E-161: Xantofilas (colorantes naturales presentes en flores y caparazones de animales)
E-162: Rojo de remolacha
E-163: Antocianinas (se suele obtener de la piel de la uva)
E-172: Hierro
E-200 a E-203: Acido sórbico y sorbatos (presentes en las frutas, aunque para uso como aditivo se obtiene de forma sintética)
E-260 a E-263: Acido acético y derivados (Vinagre)
E-270: Acido láctico
E-300, E-301, E-302 y E-304: Acido ascórbico ó Vitamina C
E-306 a E-309: Tocoferoles (precursores de la Vitamina E)
E-322: Lecitinas: presentes en la soja y en el huevo
E-330 a E-333: Acido cítrico (presente en las frutas, especialmente en el limón)
E-334: Acido tartárico (presente en las uvas)
E-406 Agar agar (algas)
E-440: Pectinas (presente en las manzanas)

Aditivos que conviene sean evitados por personas con alergias

Hay algunos aditivos, en su gran mayoría colorantes y conservantes, que deberían ser evitados por personas con alergias y asma, por los alérgicos a la aspirina, y los que sufran de eczema.

En particular, los aditivos  E-102, E-104, E-110, E-124 y E-129 podrían TENER EFECTOS NEGATIVOS SOBRE LA ACTIVIDAD Y LA ATENCION DE LOS NIÑOS.

E-102: Tartracina: Presente en refrescos, salsas, postres, etc. Muy empleado como colorante  para dar color amarillo a las paellas y cazuelas. Podemos evitar su empleo sustituyéndolo fácilmente a nivel casero por la especia cúrcuma.

E-104: En refrescos de naranja, yogures, helados, embutidos, productos ahumados, etc.
E-110: En refrescos de naranja, mazapán, mermeladas de albaricoque, helados, caramelos, aperitivos, postres.
E-122: Color frambuesa en caramelos, helados y postres, platos precocinados, sopas de sobre, etc.
E-123: Sopas de sobre, enlatados.
E-124: Color rosa a pasteles, helados, embutidos, yogures, mermeladas de fresa o frambuesa, etc.
E-127: Color rosa en lácteos de fresa, mermeladas, guindas, polvos de natillas, patés de salmón y atún, etc: Al contener yodo, podría ser problemático para determinados colectivos.
E-131: Color verde de las guindas, mermelada de ciruela, pasteles o helados de color verde.
E-210, E-211, E-212: Acido benzoico y benzoatos: En embutidos, productos de repostería, salsas y mariscos.
E-220 a E-228: Sulfitos. En mostos, mostaza, aceitunas, cerveza, conservas vegetales, salchichas frescas. Pueden provocar asma y alergias y producir efectos irritantes en el estómago. Destruyen la Vitamina B1 pero protegen a la vitamina C de su alteración.

En el próximo post hablaremos de otros aditivos, los  nitritos y nitratos y las ventajas e inconvenientes de su empleo.

Ø     Para saber más:





Por: Lati Escudero

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