viernes, 1 de abril de 2016

La diversificación alimentaria del bebé: ¿Cómo y cuándo comenzar a introducir alimentos?

Foto: Udo n' Pasta Face
La superioridad de la leche materna sobre cualquier otro alimento hace que deba ser el alimento aconsejado y recomendado para el recién nacido y lactante sano durante los 6 primeros meses de vida, ya que su composición se adapta a las limitaciones fisiológicas del tubo digestivo, del metabolismo y de la función renal, y aportando una serie de ventajas nutricionales, inmunológicas, psicológicas y económicas. Pero una vez que el bebé alcanza los 5-6 meses de edad y comienza a mostrar interés por los alimentos y su desarrollo psicomotor lo permite, es el momento de introducir la llamada Alimentación Complementaria ó ‘beikost’.

La forma de introducción de los alimentos es orientativa y estará supervisada por un pediatra, no obstante daremos unas pautas generales que conviene tener en cuenta para confirmar tolerancias y poco a poco ir educando el paladar del bebé en un proceso que durará hasta la edad adulta.

Los expertos se reafirman en su recomendación de mantener la lactancia materna hasta los 6 meses, ó si esta no es posible, con Leche para Lactantes ó Fórmulas de Inicio

El orden en el que se suelen introducir los alimentos viene reflejado a continuación, aunque puede ser variable según zona geográfica, indicación médica, patología, ritmo de crecimiento del bebé, costumbres familiares, etc.

En estos primeros meses, conviene ser paciente y dedicarle un tiempo a la comida del bebé evitando las prisas, y no preocupándose demasiado por las manchas y desorden que pueda generarse.

LECHE DE CONTINUACIÓN (a partir de 6 meses)
Aunque se mantenga la lactancia materna, a partir de los 6 meses y hasta los 15-18 meses se empleará una LECHE de CONTINUACION para la elaboración de las papillas ó biberones ó si la lactancia materna no es posible. Esta puede ser líquida ó en polvo, para lo que se empleará agua mineral ó bien agua hervida, durante sólo unos pocos minutos para evitar una concentración de minerales.

Se debe respetar estrictamente la dosificación habitual de 1 cacito de leche raso por cada 30 ml de agua para evitar que esté muy concentrada ó diluida.

PAPILLAS DE CEREALES SIN GLUTEN
Tomas de la cena y del desayuno.

Se suele introducir en torno al SEXTO mes, a veces antes, según peso y apetito del bebé, muy frecuentemente como cena antes de dormir para facilitar que el bebé duerma mejor y poder espaciar las tomas nocturnas.

Se añaden inicialmente 1 ó 2 cacitos en la Leche de Inicio ó en la leche materna previamente extraída, y se le puede dar al bebé con biberón, ó con una cuchara blandita que no dañe las encías.
Si se toleran bien las primeras tomas, cada dos ó 3 días se irá aumentando la cantidad de papilla hasta conformar una toma completa.
Más adelante se puede introducir otra toma por la mañana, como desayuno.

Existen diversas preparaciones de papillas sin gluten en el mercado, si bien las que están elaboradas sólo a base de arroz es preferible emplearlas sólo en caso de diarrea, para evitar estreñimiento en el bebé.
Siempre que sea posible por las circunstancias laborales y familiares, esta papilla se puede completar con lactancia materna aunque sea en pequeñas cantidades, para seguir estimulando la producción de leche y mantener el vínculo madre-hijo.

ZUMO DE MANDARINA Ó NARANJA DULCE
Podemos ofrecer inicialmente unas cucharaditas de zumo diluido en agua, y después sin diluir, pero sin añadir azúcar ni miel.

PAPILLA DE FRUTAS
Se inicia en la toma de la merienda, unos 15 días después de ofrecer la primera toma de cereales.

Se irá probando una a una cada vez para observar tolerancia, empleando inicialmente PLATANO, PERA, MANZANA, MANDARINA Y O NARANJA, bien maduras, lavadas y sin piel y preferiblemente de cultivo ecológico. Posteriormente podemos probar con ciruelas frescas.

Se puede añadir un poco de zumo de naranja o mandarina para facilitar el triturado, ó un poco de la leche de continuación ó yogur elaborado con leche adaptada (Mi Primer Yogur).

Para adaptar la consistencia a los gustos del bebé, también se puede añadir un cacito de cereales sin gluten.
Se puede complementar la papilla de frutas con leche materna ó de continuación.
Próximos al año se pueden ofrecer trocitos pequeños de fruta como sandía, melón y mango en un plato, ó un poco de aguacate.

Para otras frutas como las FRESAS, MELOCOTON, ALBARICOQUE Y KIWI, se debe esperar hasta aproximadamente los 2 AÑOS por su mayor riesgo alergénico.

AGUA
Una vez ya se han introducido alimentos sólidos en su dieta, se debe ofrecer al bebé agua, con ayuda de un biberón ó un vaso dosificador, especialmente en épocas calurosas ó en caso de fiebre.
Hasta entonces, con actancia materna exclusiva NO se debe ofrecer agua, ya que la leche materna aporta la hidratación necesaria.

PAPILLA DE VERDURAS CON CARNE
Una vez comprobada la tolerancia a las frutas y cereales, se introducen las verduras preparando con ellas una papilla al mediodía (comida).

Algunos expertos recomiendan introducir primero las verduras para no “acostumbrar” al bebé a lo dulce, aunque en torno a los 8 meses el gusto cambia y habrá más apetencia por lo salado, y realmente lo que marcará la pauta serán las preferencias del bebé. Pero en general se suele comenzar por los cereales y papillas de frutas por ser mejor tolerados y preferidos por su sabor dulce a la edad de los 6 meses.

En la toma del mediodía se prepara un puré, inicialmente con PATATA, ZANAHORIA, CALABACÍN BLANCO, y posteriormente ir añadiendo otras verduras como CALABAZA, PUERRO, CEBOLLA, JUDIAS VERDES, APIO, ACELGAS…Se pueden añadir también un puñadito de arroz.

Se sazona con una cucharadita de ACEITE DE OLIVA VIRGEN y SIN SAL.

Tras una semana, podemos añadir a la papilla 1 pequeño trozo de muslo ó pechuga de POLLO Ó PAVO sin piel (unos 10-20g por papilla inicialmente).

Se pueden preparar cantidades para varias tomas, congelar en tarritos de cristal y así tener para varias veces. De un día para otro no es necesario congelar, pero se deberá asegurar que se mantiene la cadena de frío y ante la duda, evitar aprovechar cualquier resto.
A la hora de calentar las papillas y el agua de los biberones, no se recomienda introducir en el microondas recipientes de melamina ni de plástico, siendo preferible el cristal o la loza, aunque luego lo pasemos a un bol de plástico si se desean evitar roturas accidentales ó facilitar el transporte de un sitio a otro.

A PARTIR DE LOS 7 MESES:
Después, en torno a los 7 meses, se va alternando el pollo y pavo con un pequeño trozo de CORDERO MAGRO, y después TERNERA MAGRA.

CEREALES CON GLUTEN
No se recomienda introducir el gluten antes de los 7 meses, lo cual pasa por respetar no administrar PAN NI GALLETAS hasta esta fecha, aunque existen preparados sin gluten para bebés.

Según estado de dentición, a partir de esta edad se pueden sustituir los cereales sin gluten por otras variedades con gluten, y ofrecer pan y ocasionalmente alguna galleta María.

A PARTIR DE LOS 8 MESES:
Tras haber introducido los alimentos anteriores de forma escalonada, el bebé ya tendrá en torno a los 8 meses, momento en que se pueden introducir otros alimentos como:

YEMA DE HUEVO
Cocemos un huevo y apartamos la clara.
Dividimos la yema en 4 partes y la añadimos desmenuzada al puré de verdura 2 veces a la semana.
A la semana siguiente se repite la operación con ½ yema, y a la siguiente semana con la yema entera.

A PARTIR DE LOS 9 MESES:
PESCADO BLANCO SIN ESPINAS: lenguado, merluza, bacalao fresco, pescadilla, fresco o congelado, en sustitución de las carnes en la papilla, 2 veces a la semana; o bien darlo en la cena antes de los cereales.

HIGADO DE POLLO, TERNERA Ó CORDERO: Ocasionalmente, se recomienda por su aporte de hierro, 1 vez cada 15 días, sustituyendo la carne. NO SE DEBEN DAR SESOS a los bebés por su gran riesgo microbiológico y su elevadísimo contenido en colesterol.

A PARTIR DEL AÑO:
LEGUMBRES: Lentejas, garbanzos pelados, guisantes, añadiéndolos en pequeña cantidad al puré de verduras.
HUEVO ENTERO (CLARA): en tortilla, pasado por agua, duro, ó en flanes o natillas, 2 veces a la semana aproximadamente.
QUESO FRESCO, YOGUR NATURAL, PETIT SUISSE
MIEL: No se debe ofrecer antes del año para evitar riesgos con el botulismo infantil.

A PARTIR DE LOS 18 MESES

-Leche de Seguimiento (JUNIOR) (para niños a partir de los 12 meses hasta los 2 años). No se recomienda la leche de vaca habitual que tome la familia hasta los 2-3 años por carecer de hierro y ser muy rica en grasas, aunque sí puede consumirla el niño ocasionalmente formando parte de las elaboraciones culinarias (bechamel, etc…).
-Verduras de la familia de la col, lechuga
-Alubias
-Frutos secos triturados (para evitar atragantamientos) y frutas secas

A partir de esta edad el niño puede comer casi de todo, y se pueden ir ofreciendo (según estado de dentición) los alimentos en pequeños trozos para estimular la masticación (trocitos de pan con aceite, tomate y pepino picadito, macarrones blanditos y cortados, verduras hervidas y a la plancha, tortilla francesa, croquetas caseras, etc…).
Se irá adaptando cada vez más a la comida de la familia, teniendo en cuenta de no sazonar con grasas ó chacinas, especias fuertes, cubitos de caldo ó mucha sal. Por ejemplo: cocido sin grasas, arroz con pollo y verduras, macarrones con aceite de oliva, pescado a la plancha…

A PARTIR DE LOS 2 AÑOS
Pescados azules, marisco.
Carne de cerdo.
Espinacas, remolacha, nabos, alcachofas…
Fresas, kiwi, melocotón, albaricoque.

Ø  Para saber más:

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