sábado, 5 de diciembre de 2015

El caqui: propiedades y recetas

También conocido como palosanto, esta fruta es originaria de China, Japón, y otros países del este de Asia y de Estados Unidos, aunque actualmente se cultiva en zonas de Andalucía y del Mediterráneo, con variedades como el persimon. Es una fuente importante de pro-vitamina A, ya que con un caqui de tamaño medio se cubren más del 75% de la ingesta dietética diaria recomendada de esta vitamina. También aporta fibra soluble como las pectinas, que favorecen la reducción del colesterol.


Foto: Isabelle@Crum
Es una fruta tropical que pertenece a la familia de las Ebanáceas. Desde China llegó a Japón en el siglo VIII, desde donde se extendió al resto del mundo. Los primeros caquis conocidos en Europa fueron descubiertos por los colonos españoles que llegaron a América. Etimológicamente procede del japonés kaki.

Variedades:
En España se cultiva en Valencia y Castellón, y destaca la producción en Andalucía (Huelva, Sevilla, Málaga y Granada), dónde se cultiva principalmente el caqui-manzana; una variedad no astringente, aunque curiosamente la mayor parte de la producción en España de caquis se dedica a la exportación a otros países como Francia, Alemania y Portugal.


En la Comunidad Valenciana destacan los caquis con Denominación de Origen Kaki Ribera del Xúquer de la variedad ‘rojo brillante’.

¿Cuál es la diferencia entre un caqui, un persimon y un sharoni?
 El caqui puede ser duro o blando. Si es blando, es de la variedad ‘tomatero’; y si es duro, de la variedad ‘rojo brillante’.
El persimon siempre es duro, y tiene un proceso de maduración diferente y por eso es de color naranja y no rojo como el caqui.
El sharoni es una variedad de caqui más pequeño y chato, y se parece más a un tomate.

Propiedades
Aporta unos 68 calorías por cada 100g, siendo su aporte calórico y en hidratos de carbono superior al de otras frutas.

Destaca por su contenido en provitamina A o beta-caroteno, que se transforma en vitamina A en nuestro organismo conforme éste lo necesita y le confiere al fruto su color característico. Ya comentábamos en este post que nuestro organismo necesita, especialmente en invierno, además de vitamina C, vitamina A, para mantener en buen estado la piel y las mucosas (entre ellas, las que recubren el interior de los bronquios) y así reducir el riesgo de afecciones respiratorias en estas fechas invernales. En cuanto a minerales, aporta potasio en cantidades medias-altas, como la mayor parte de las frutas.

Recomendaciones para su consumo
Ser una fruta muy dulce y de fácil consumo la hace especialmente atractiva para los más pequeños y personas mayores. Una vez maduro, el caqui se abre con facilidad y la pulpa se puede comer con cuchara o cuchillo, según variedad.
El caqui sin madurar tiene propiedades astringentes (sensación mixta en la boca de sequedad intensa y amargor), que se deben a su contenido en taninos, que varían a lo largo de la maduración del fruto.

El caqui debe estar bien maduro para su consumo, siendo conveniente que en la compra conserven el tallo y el casquete. Es mejor comprar frutos aún duros, que se pueden conservar refrigerados durante un período aproximado de tres semanas.

Si aún está verde, se debe dejar a temperatura ambiente hasta que se complete su maduración, en una caja ó envuelto en papel; y si queremos acelerar su maduración, convendrá introducirlos en una bolsa de papel, junto con otras frutas como plátanos.

Los caquis se consumen sobre todo frescos y en su punto, bien maduros; aunque también son muy versátiles, permitiendo la elaboración de ensaladas y postres como macedonias, tartas, mermeladas, etc.

Recetas




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