martes, 9 de junio de 2015

Albóndigas de choco y bacalao

Una alternativa deliciosa a las típicas albóndigas de carne de toda la vida.

Ingredientes para unas 6 personas:
1/2 kg de choco ó sepia bien picado en trocitos 
150 g de merluza y/o bacalao fresco desmigado
150 g de gambas peladas y troceadas
2 huevos
50 g de pan rallado ó miga de pan asentado
½ cebolla
2 dientes de ajo
Perejil
Un chorreón de vino blanco
Salsa:
1 cebolla
1 pimiento verde
2 tomates maduros
3 dientes de ajo
3 cucharadas de tomate frito
hebras de azafrán
250 ml de fumet de pescado (usando también las cabezas de las gambas)
250 ml de vino blanco

Aceite de oliva suave para freir
perejil
pimienta negra
sal

Elaboración:
En primer lugar picamos el choco ó lo troceamos en trozos muy pequeños. Desmigamos el bacalao ó merluza, retirando cualquier espina, y las gambas las pelamos y cortamos en trocitos (reservando las cabezas y cáscaras para el fumet).
Lo juntamos todo en un recipiente al que añadiremos los huevos y la miga de pan seca, y mezclamos muy bien.
Aparte, picamos media cebolla, dos dientes de ajo y un poco de perejil y lo mezclamos con el pescado, le añadimos pimienta negra molida y un chorro de vino blanco y mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea. Podemos añadir algo de sal, pero no demasiada, ya que el choco suele aportar su propio sabor salado. La dejaremos reposar en frío una hora ó más. Si fuese necesario y la masa estuviese muy húmeda, podemos añadir algo más de pan.
Después formamos las albóndigas pasándolas por muy poca harina, y las freímos enseguida en abundante aceite no demasiado caliente. Deben quedar doradas. Posteriormente las escurrimos en papel absorbente.
Podemos consumirlas así ó bien en salsa:
Mientras se fríen las albóndigas, preparamos un sofrito con la cebolla, el ajo, los pimientos y el tomate pelado y rallado. A continuación añadimos el tomate frito, las hebras de azafrán (si lo queremos machacar lo tostaremos previamente) y el vino, y dejamos que se evapore el alcohol. A continuación añadimos el fumet colado y dejamos hervir un poco más.

Trituramos la salsa y poco antes de la hora de servir, introducimos las albóndigas en la salsa hasta que se calienten, moviendo con mucha suavidad para evitar que se rompan. Servimos enseguida decorando con un poco de perejil. 

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