martes, 24 de septiembre de 2013

La nutrición en las personas mayores (I)

Una intervención nutricional adecuada puede mejorar la calidad de vida de los mayores, reducir la susceptibilidad a algunas de las enfermedades  más frecuentes, contribuyendo a su recuperación, y ayudar a mantener, durante el mayor tiempo posible, un estilo de vida activo e independiente.

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Los problemas dietético-nutricionales de mayor relevancia en la atención sanitaria a mayores son el control del peso corporal y la predisposición a deficiencias nutricionales. Como grupo, se estima que los mayores no ingieren una cantidad suficiente de calcio, vitaminas D y K, vitamina B6, B12 y folatos, y en ocasiones zinc y fibra. Además, el riesgo de deshidratación es más elevado. El agua puede considerarse un verdadero nutriente en las personas mayores, en las que resulta de particular importancia vigilar el estado de hidratación.

Por todo lo anterior, la dieta del mayor debe ser de alta densidad nutricional, rica en frutas, verduras, hortalizas, cereales integrales, lácteos bajos en grasa, legumbres, pescados y carnes magras. Se debe recomendar el consumo de agua y líquidos variados, como infusiones, limonadas o zumos naturales y en muchas ocasiones, la suplementación con vitamina D, B12, ácido fólico y calcio. La práctica de ejercicio físico regular, adaptado a las posibilidades de cada uno, también mejora la calidad y la esperanza de vida.

Es aconsejable adaptar la gastronomía de cara al mayor, pero con una visión amplia y global, en la que no se eliminen muchas de las recetas tradicionales a las que estén habituados, ni dejar de comer con deleite para los sentidos.

Algunos datos sobre el envejecimiento
En el año 2000, 600 millones de personas tenían más de 60 años. En 2025 serán más de 1.2 billones y en 2050 más de 2 billones superarán esa edad.

Actualmente, 2 tercios de las personas mayores viven en los países desarrollados y el grupo poblacional de mayor crecimiento en estos países es el de los mayores de 80 años.

También hay que tener en cuenta que en las personas de edad avanzada, la relación mujer a hombre es de 2:1, ya que las mujeres sobreviven a los hombres en prácticamente todas las sociedades.


En España, la población mayor de 64 años se duplicará en 40 años y pasará a representar más del 30% del total debido al envejecimiento de la pirámide española. [1]


Se estima que en nuestro país para el año 2030 la población mayor de 85 años será de casi 2 millones de habitantes, por lo que se deben ir preparando unas buenas medidas de intervención.

Evaluación del estado nutricional
Según un estudio realizado por la Fundación Edad y Vida [2] en 1.475 residentes de 46 residencias, empleando el cuestionario MNA, un 45,2% de los mayores presentaban situación de riesgo de desnutrición y un 15,8% desnutrición. A través del cuestionario MNA [3] se puede evaluar el estado nutricional de una forma sencilla.


Además, se observó una asociación entre la situación nutricional deteriorada con un grado de movilidad reducido, empleo de dietas trituradas, peor estado de hidratación, y con un predominio en mujeres.

Ø      Fuentes consultadas:
·        [3] Nestle Nutrition Institute

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