miércoles, 23 de marzo de 2016

Pestiños sin azúcar

Foto: By Ismael Olea  [Public domain], via Wikimedia Commons
Junto con otros postres propios de estas fechas como las torrijas, los pestiños son otro producto tradicional que forma parte de nuestro acervo gastronómico y que consumidos ocasionalmente y con moderación pueden formar parte de una dieta variada. La masa no lleva azúcar, y una vez fritos podemos pasarlos por zumo de naranja para darles un toque dulce.

Ingredientes para 2-3 bandejas:
1 vaso de vino blanco
1 vaso de aceite de oliva suave ó aceite de girasol
1 puñado de semillas de matalaúva (anís)
1 sobre de levadura química
1 pizca de sal
Unos 4-5 vasos de harina (la que admita)
Aceite para freír, de oliva suave ó girasol.

Elaboración:
Mezclamos el vino y el aceite en una ensaladera amplia y añadimos las semillas de anís.

Incorporamos la harina, la sal y la levadura poco a poco y movemos la masa con los dedos muy ligeramente, sin amasar, hasta que los ingredientes estén mezclados.

Envolvemos la masa en una bolsa ó en film transparente y la dejamos reposar varias horas en el frigorífico, o mejor de un día para otro.

Estiramos trozos de masa muy finita con un rodillo, y cortamos pequeños cuadraditos, juntamos 2 bordes apretando bien y humedeciendo los bordes y freímos en abundante aceite bien caliente; deben quedar dorados pero no muy oscuros.


Escurrir en papel de cocina.

Cuando hayan escurrido el exceso de aceite, según gustos ó patologías se pueden pasar por zumo de naranja, sin pasar por azúcar (la matalaúva ya aporta un ligero sabor dulce), y opcionalmente estevia en polvo, ó semillas de sésamo.

Opcionalmente podemos pasarlos por azúcar y /o canela, ó por un baño de miel diluida con agua (3 partes de miel por una parte de agua templada).

Si se preparan de un día para otro se realza su sabor. Conservarlos en un recipiente cerrado.

COMENTARIO DIETÉTICO: Si preparamos los pestiños bien finitos y pequeños, con unos 10-15 g de masa por unidad, evitaremos un gran aporte calórico consiguiendo un bocadito dulce de menos de 100 calorías por unidad.

viernes, 18 de marzo de 2016

Bacalao al pil-pil

Foto: agirregabiria
El nombre de esta receta, todo un clásico de la cocina vasca, procede de la onomatopeya del sonido que hace el aceite y jugo del bacalao al calentarse y burbujear. Es relativamente fácil de realizar, aunque para conseguir que la salsa ligue hay que tener un poco de paciencia y quizá haya que intentarlo varias veces hasta conseguir la consistencia deseada.

Junto con el pil-pil, según los expertos en gastronomía, la salsa verde, en su tinta y la salsa vizcaína, conforman las 4 salsas tradicionales de la cocina vasca.

Ingredientes para unas 4 personas:
4 lomos de bacalao desalado en su punto de sal
4-6 dientes de ajo
1 guindilla
1 vaso de aceite de oliva virgen extra

Elaboración
Pelamos los ajos y los cortamos en láminas finas. La guindilla la partimos por la mitad y le retiramos las semillas.
Doramos ambas cosas en el aceite a fuego lento hasta que estén crujientes, los retiramos y reservamos y pasamos el aceite colado a una cazuela amplia y baja que no se pegue.

En ese mismo aceite confitamos los lomos de bacalao, a fuego suave, primero con la piel hacia arriba, y los mantenemos unos 4 minutos por cada lado, aunque el tiempo puede variar según el grosor. A continuación retiramos los lomos, y trabajamos la salsa.
Elaboración de la salsa:
Reservamos el aceite junto con los jugos del bacalao en un bol hasta que se temple.
Con el fuego apagado ó a muy baja temperatura, echamos en la cazuela un poco del aceite templado y vamos moviendo suavemente la cazuela hacia los lados.
Vamos ligando el aceite formando una emulsión de ambos productos (aceite y agua) con ayuda de un colador grande, usándolo como si fuesen unas varillas. Si fuese necesario podemos añadir unas gotas de agua fría, unas cucharadas de caldo de pescado ó un cubito de hielo.
Vamos añadiendo poco a poco el resto del aceite, hasta conseguir una consistencia similar a una mayonesa ligera.
Añadimos los lomos de bacalao y calentamos un poco a fuego muy suave, ó bien mantenemos los lomos al calor y añadimos parte de la salsa por encima.
Servimos inmediatamente decorando con los ajos y guindillas.
COMENTARIO DIETÉTICO: Como hay que emplear mucha cantidad de aceite para elaborar el pil-pil, para evitar un exceso calórico sólo emplearemos un poco de la salsa a la hora de servir el bacalao, y acompañando con una guarnición a base de verduras.
Otra opción es mezclar 1-2 cucharadas de maicena con un poco de fumet de pescado, calentar hasta que espese y mezclar con parte de la salsa pil-pil, de esta forma nos aseguramos que queda espesa y se aligera su aporte de aceite.
Consulta aquí un Video sobre cómo montar el pil-pil

Por: Lati Escudero

martes, 15 de marzo de 2016

Dormir más para adelgazar

                             Foto: demandaj
Pronto comenzará la primavera y las prisas por ponerse en línea. Según un estudio de investigadores de la Universidad de Chicago, el hecho de privar al organismo de las necesarias horas de sueño ejerce un efecto en el organismo similar al de algunas drogas, estimulando las ganas de comer, por lo que si buscamos perder peso habría que prestar atención no sólo a lo que comemos, sino también a la calidad de nuestro descanso.

En el mencionado estudio, los investigadores hallaron que la restricción del sueño aumenta una señal que podría incrementar el aspecto hedonista de la ingesta de comida, el placer y la satisfacción que se derivan de comer. Ese efecto químico en el cuerpo parece fomentar los niveles de una sustancia que hace que comer resulte más placentero, de forma similar a los efectos de la marihuana.

Comentaban también como ejemplo, que, ante un alimento dulce, si uno ha dormido lo suficiente, puede controlar la respuesta natural, pero si se ha privado de sueño, el impulso hedónico por ciertos alimentos aumenta, y la capacidad de resistirse podría quedar afectada, siendo más probable que se ingiera el alimento. Y si sucede una y otra vez, se favorece el aumento de peso. Por lo que se puede decir que un mal descanso afectaría a nuestras decisiones alimentarias.
Investigaciones anteriores ya habían vinculado la falta de sueño con comer de más, con elegir comida malsana y con el aumento de peso, pero los motivos de la conexión no estaban claros. En el caso de este estudio, dormir poco o mal se relaciona con un incremento del riesgo cardiovascular. Otros artículos también relacionan los períodos reducidos de sueño con una menor tolerancia a la glucosa y una mayor concentración de cortisol en sangre; se ha sugerido que la restricción de sueño a largo plazo (menos de 6,5 horas por noche) puede reducir la tolerancia a la glucosa en un 40%.

El sueño es esencial para la vida y es la base de muchas funciones fisiológicas y psicológicas, como la reparación de los tejidos, el crecimiento, la consolidación de la memoria y el aprendizaje. Aunque no todas las personas adultas necesitan el mismo número de horas de sueño, los expertos consideran que dormir menos de 7 horas por noche de forma continuada puede tener consecuencias negativas para el organismo y el cerebro.

Por ello es importante, además de asegurar que dormimos las horas necesarias, y tratar de conseguir que el sueño sea reparador.
Algunas recomendaciones dietéticas para favorecer un buen descanso pasan por: 
   1. Potenciar en la cena el consumo de alimentos que afectan a la disponibilidad del triptófano, aminoácido que permitirá al organismo sintetizar serotonina y melatonina, que pueden ser útiles en la promoción del sueño, según este artículo de Consumer.
En general son ricos en triptófano los alimentos proteicos, pero especialmente la carne de pavo y aves, los huevos, la soja, las pipas de calabaza y otras semillas como el sésamo, el germen de trigo, los lácteos, los frutos secos, los pescados y determinadas frutas como los aguacates, kiwis, plátanos, las fresas ó la piña.
2.    Para que se dé una buena conexión nerviosa, el organismo, además de triptófano, requiere de otros nutrientes como los ácidos grasos omega 3 (pescados, semillas de lino); y minerales como el magnesio (pipas, sésamo, frutos secos, quinoa, arroz integral) y el zinc (germen de trigo, frutos secos, hígado, carnes rojas, marisco, alubias…).
3.   Fibra y cereales integrales ayudan a conciliar el sueño frente a azucares refinados que se asocian, según este estudio, a un sueño menos reparador. Al mismo tiempo, los carbohidratos complejos mejoran la respuesta a la insulina y mejora la biodisponibilidad de triptófano en el sistema nervioso central.
4.  Cenas ligeras: lo que ingerimos poco antes de dormir influirá en la calidad del sueño. Las cenas ligeras y con pocas grasas facilitarán la digestión y evitarán el reflujo de alimentos.
5.    Evitar los excitantes y las especias fuertes.
6.    Evitar el exceso de bebidas y líquidos en la cena.

Ø  Para saber más:


Amplio artículo que incluye  variadas recomendaciones dietéticas para conciliar el sueño.

Efecto de la ingesta de cereales enriquecidos con triptófano sobre el sueño, melatonina, serotonina, cortisol y estado antioxidante en personas mayores.

Por: Lati Escudero

jueves, 3 de marzo de 2016

Arroz con habichuelas


Foto de Celia Hippie

Para seguir celebrando que 2016 es el Año Internacional de las Legumbres (ya lo comentábamos en este post), intentaremos proponer cada mes una receta que las incluya. Así podremos consumirlas sin excusas y sin aburrirnos del guiso de siempre. En esta ocasión, una receta que no puede faltar en ninguna mesa de Centroamérica o El Caribe.

Ingredientes para unas 4-6 personas:
400 g de alubias rojas ó negras cocidas ó 1 bote de alubias en conserva
2-3 cucharadas de aceite de oliva ó aceite donde previamente hayamos frito pollo ú otra carne
1 cebolla (mejor morada) cortada en trozos
3 dientes de ajo
4-6 cucharadas de tomate frito
2-3 vasos de agua ó caldo de pollo ó verduras
Una ramita de perejil picado
Una ramita de cilantro fresco picado
1 ramita de apio
Pimienta negra
Orégano
Unas bayas de enebro ó de pimienta de Jamaica
Sal

Elaboración:
Escurrimos las alubias y las enjuagamos, o bien partimos de alubias rojas crudas que habremos puesto en remojo la noche anterior y habremos cocinado en agua con unos dientes de ajo, sal y una rama de laurel. Reservaremos en este caso algo del agua de cocción.

Troceamos el ajo, el apio y la cebolla en trozos no demasiado pequeños y los doramos en una cacerola junto con el aceite. Añadimos las hierbas y especias y a continuación las alubias escurridas. Incorporamos el tomate frito, sazonamos con sal y pimienta y añadimos el caldo y opcionalmente parte del caldo de cocción de la legumbre.

Dejamos cocer a fuego suave removiendo de vez en cuando, hasta que parte del agua se haya evaporado y el caldo esté ligeramente trabado.

Para convertir esta receta en plato nacional dominicano, (la llamada “Bandera Dominicana”) se debe acompañar de carne de pollo frita ó guisada, arroz blanco y trozos de aguacate; y opcionalmente plátano macho frito (tostones).

Foto: Bookgrl