viernes, 25 de julio de 2014

Recetas con pescado: Fideuá

La leyenda cuenta que la fideuá fue inventada por unos marineros de Gandía que querían cocinar una paella en su barco en alta mar y que añadieron fideos para que resultase menos apetitosa para poder comer una ración mayor.

Ingredientes para 4 personas:
600 ml caldo de pescado
300 g fideos gruesos (especial fideua)
2 sepias                             
8 gambas
Almejas y/o mejillones
1 cebolla pequeña
2-3 dientes de ajo
2 tomates maduros
azafrán o colorante
aceite de oliva
sal
Zumo de ½ limón

Elaboración:
En primer lugar se prepara la base de la fideuá que es el caldo de pescado. Tradicionalmente se hace el caldo hirviendo pescado fresco. Preferiblemente con cabeza de rape y moralla, y cabezas de gambas. También podemos añadirle verduras, caldo conocido como fumet de pescado.

Lavamos bien las almejas y mejillones varias veces con agua con sal, frotándolos entre sí para que se desprenda la arena que pudieran contener. Los mejillones los raspamos con un cuchillo para eliminar las incrustaciones.

Para el sofrito, se sofríe el ajo cortado junto con cebolla picada con un poco de aceite, una vez dorados añadimos el tomate. A este sofrito se le añaden ahora las gambas. Una vez que éstas cojan color se vuelven a sacar de la paella. A continuación se añade la sepia y las almejas al sofrito.

Una vez estén listos todos los ingredientes para la fideuá,  se añaden los fideos, y poco a poco el caldo de pescado y se hierven todos los ingredientes en la paella. También se añade un poco de azafrán o colorante para que los fideos cojan un color dorado.

Una vez esté terminada la fideuá se deja reposar ésta durante unos minutos. Muchas personas prefieren la fideuá cuando tiene una consistencia melosa.

Se sirve con cuartos de limón y opcionalmente salsa alioli.

También se puede preparar la fideuá al horno, quedando los fideos crujientes por arriba.

Otras recetas a base de pescado:

Ø     Para saber más:


Folletos del FROM para que los niños conozcan mejor el pescado y les guste más.

viernes, 11 de julio de 2014

La mayoría de las mujeres embarazadas y los niños de corta edad deben comer más pescado

Comer pescado bajo en mercurio durante el embarazo y la primera infancia puede favorecer el crecimiento y el desarrollo neurológico y ser bueno para la salud. 
Es por este motivo que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha revisado sus recomendaciones en el que animan a las mujeres embarazadas, a aquellas que pudieran quedarse embarazadas, a las mujeres lactantes y a los niños de corta edad a consumir más pescado, así como a comer pescados con un menor contenido de mercurio. Dicha noticia también se recogía en El Mundo el mes pasado.
Un análisis realizado por la FDA entre las mujeres embarazadas en los EE. UU. demostró que este grupo consume mucho menos pescado del recomendado. De hecho, el 21% de las mujeres embarazadas consultadas dijeron que no comieron nada de pescado en el último mes. De las mujeres que consumieron pescado en el último mes, el 50% dijeron haber comido menos de 56 gramos a la semana, y el 75%, menos de 113 gramos a la semana.
“Hemos decidido actualizar nuestra recomendación porque los últimos resultados científicos obtenidos indican que consumir entre 225 y 340 gramos a la semana de algún tipo de pescado con un contenido reducido de mercurio durante el embarazo beneficia el crecimiento y el desarrollo del feto”, declara el Dr. Stephen Ostroff, director científico interino de la FDA, quien además señala que la FDA ha estudiado investigaciones llevadas a cabo durante la última década; y añade que dicha cantidad es excelente para aprovechar al máximo los beneficios del pescado durante el desarrollo.
El aviso de esta recomendación también abarca a los niños, aunque las cantidades que estos deben recibir tienen que ser proporcionalmente más pequeñas.

¿Qué pescado consumir?

Pescados y mariscos contienen proteínas, vitaminas y minerales de alta calidad, así como ácidos grasos omega-3. En general, el pescado también tiene un contenido reducido de grasas saturadas, y algunos tipos tienen vitamina D. Comer pescado durante el embarazo, la lactancia y la primera etapa de la infancia puede ser particularmente importante para el crecimiento y el desarrollo de los niños. Además, hay indicios de que consumir pescado puede reducir el riesgo de muerte por problemas cardíacos.
Todos los nutrientes del pescado pueden ser necesarios para ofrecer un beneficio integral en el desarrollo del feto y del niño. Por este motivo, los consumidores que evitan consumir pescado, y en su lugar toman suplementos de omega-3, quizá no obtengan todos los efectos beneficiosos. Además, tampoco reciben otros nutrientes presentes en el pescado que contribuyen a proteger la salud general.
Comer distintos tipos de pescado ayuda a garantizar que la mayoría del pescado que se consume sea bajo en mercurio. La mayor parte del pescado que se vende en las tiendas de alimentación tiene, de hecho, un menor contenido de mercurio, incluyendo muchas especies populares, tales como las sardinas, jureles, boquerones, calamares, las gambas, merluza, lenguado, el abadejo, el salmón, trucha de rio, el bacalao, etc…


¿Qué pasa con el mercurio presente en el pescado?

El pescado absorbe metilmercurio (un tipo de mercurio), y casi todas las especies tienen rastros de él. A niveles elevados, el metilmercurio puede ser perjudicial, y los fetos en desarrollo pueden ser especialmente sensibles a este metal. Los niños de corta edad también pueden ser sensibles. Algunas mujeres pueden llegar a reducir el consumo de pescado o evitarlo completamente por este motivo. Sin embargo, esto no es lo que la FDA recomienda.
Comer distintos tipos de pescado, ayudará a garantizar que la mayoría del pescado que se consume sea bajo en mercurio. No obstante, la FDA recomienda que las mujeres que puedan quedarse embarazadas, o que estén embarazadas o en periodo de lactancia, así como todos los niños de corta edad, deben intentar evitar consumir los cuatro tipos de pescado comercial con los mayores niveles de metilmercurio: blanquillo del Golfo de México, tiburón, pez espada y caballa real o gigante. Esta recomendación no debería afectar su dieta porque estos pescados no son de consumo muy extendido.
Asimismo, recuerde que la mayoría del pescado que se vende en los supermercados y tiendas de alimentos tiene un contenido de mercurio menor, y que este pescado ofrece beneficios de salud.
Fuente: FDA

Ø     Para saber más:

El pescado y el ejercicio podrían ayudar a impedir el regreso del cáncer de colon, según un estudio

Cocinar Rico y Sano El pescado II: Características del Pescado y Beneficios de su Consumo

martes, 8 de julio de 2014

El riesgo de intoxicación alimentaria aumenta al lavar el pollo crudo

La FSA advierte que lavar el pollo antes de cocinarlo, por cualquier método de cocción, aumenta el riesgo de extender la bacteria campylobacter en la ropa, las manos o equipamiento de cocina, al salpicar el agua mientras lo enjuagamos. 


Lo que parece una costumbre habitual, podría entrañar un riesgo para nuestra salud, según la Agencia de Normas Alimentarias de Reino Unido (Food Standards Agency, FSA).
  
Esta bacteria, según la FSA, es la forma más común de intoxicación alimentaria en el Reino Unido, ya que 4 de cada 5 casos de intoxicación alimentaria está provocada por el pollo contaminado. Las personas afectadas suelen tener vómitos y diarrea y, de forma menos común, el síndrome del intestino irritable e incluso el síndrome Guillain-Barré.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la bacteria campylobacter es la causa más común de gastroenteritis, una infección cada vez más común en los países desarrollados. Para evitar esto, la FSA recomienda cocinar el producto bien como mejor método de acabar con las bacterias.
             
“Aunque la gente tiende a seguir las prácticas recomendadas para manipular las aves, tales como lavarse las manos después de tocar el pollo crudo y asegurarse de que esté bien cocido, nuestra investigación ha encontrado que lavar el pollo crudo es también una práctica común. Por eso estamos pidiendo a la gente que deje de realizar esta práctica”, afirma Catherine Brown, directora ejecutiva de la FSA.

Ø     Para saber más:

- Según esta noticia, las personas que manipulan los alimentos provocan la mayoría de los casos de intoxicación alimentaria, por lo que aprovechamos para hacer hincapié en la importancia de la higiene de manos de cara a una adecuada seguridad alimentaria.





- En la Guía para los viajeros sobre la inocuidad de los alimentos  (OMS) se dan consejos prácticos para salvaguardar la salud durante los viajes.


- En Cinco claves para la inocuidad de los alimentos (OMS) se ofrece información para  manipuladores de alimentos.