viernes, 29 de noviembre de 2013

La granada, un potente antioxidante

Punica granatum, el árbol de la granada, fruto de otoño por excelencia, lleva entre nosotros desde tiempos bíblicos. Aunque la granada es originaria del sur de Asia, Persia y Afganistán, los fenicios exportaron el cultivo del granado a la zona occidental del mediterráneo, siendo posteriormente los árabes los que la introdujeron en nuestro país, dando su nombre a una de nuestras ciudades, Granada.


La granada se utiliza desde hace miles de años en la medicina persa pero ha sido en los últimos años en los que se ha comenzado a estudiar sus propiedades antioxidantes, antitumorales, antiinflamatorias y antihipertensivas entre otras.

La capacidad antioxidante del zumo de granada y del extracto de semilla, es 2-3 veces superior que la demostrada por el té verde y por el vino tinto.

Es una fruta de muy bajo valor calórico (32 calorías por 100 g de porción comestible), lo que la hace adecuada para ser consumida por personas que deseen perder peso ó por personas con diabetes. Destaca por su aporte de potasio, lo que la convierte en diurética e hipotensora, aunque este último mineral deberá ser tenido en cuenta en caso de insuficiencia renal ó dietas especiales controladas en este mineral.

Es muy rica en taninos que le confieren la propiedad astringente y anti-inflamatoria en las mucosas del tracto digestivo. La corteza y los tabiques internos son las partes del fruto que más cantidad de taninos presentan, por lo que el consumo de granada está indicado en caso de diarreas infecciosas, cólicos intestinales, flatulencia (exceso de gases) y estómago delicado.

La corteza del fruto y los tabiques internos también poseen alcaloides con propiedades vermífugas, por lo que son muy eficaces para expulsar las lombrices intestinales.
Su contenido en ácido cítrico favorece la eliminación de ácido úrico y sus sales a través de la orina, por lo que el consumo de granada es muy adecuado en caso de hiperuricemia o gota y litiasis renal por sales de ácido úrico. 

Destacar los resultados de varias investigaciones preliminares, que sugieren que el beber jugo de granada podría retardar el progreso del cáncer de próstata [1, 2, 3, 4].
La corteza, puesta a secar al sol, reducida a polvo y mezclada con pimienta, sal y jengibre se utiliza en culturas orientales como un remedio popular para limpiar los dientes y fortalecer las encías sangrantes.


Fruit HeartLos frutos del granado son considerados en Oriente símbolo del amor y la fecundidad. Según este estudio realizado en Edimburgo, el zumo de granada promovería un aumento de los niveles de testosterona en saliva y mejoraría el estado de ánimo tanto en hombres como en mujeres sanos.  Según otros estudios, mejoraría la calidad del esperma en animales de experimentación.


Cómo obtener el jugo
  1. Partiendo las granadas por la mitad y exprimiendo cada parte en un exprimidor de cítricos (sin presionar mucho).
  1. Las granadas de corteza delgada, cuando están bien maduras, se exprimen bien con las manos, apretando fuerte cada media granada, al tiempo que se la cambia varias veces de postura.
  1. Pasando los granos por la turmix o la batidora, a velocidad lenta y durante poco tiempo para que no se trituren las simientes. Luego se cuela.
  1. Pasando los granos por una licuadora, de las que al mismo tiempo que licuan expiden los residuos fuera.
  1. Finalmente otro sistema consiste en colocar los granos en un escurridor o en un colador grande (por ejemplo en un colador "chino") y con una mano de mortero ir apretando fuerte hasta que solo queden las simientes y haya pasado todo el zumo.

Conservación y época de recolección
Aunque las granadas empiezan a aparecer en los mercados a mediados de septiembre, es entrado el otoño cuando esta fruta nos ofrece sus granos en toda su plenitud, y se mantiene hasta finales de enero. La granada se debe de recolectar antes de que madure completamente, si no es así, el fruto explota en el árbol. El grosor de su piel hace posible almacenarlas durante meses y que resista bien el transporte. 

Cómo extraer los granos
Para desgranar las granadas se parten por la mitad, se coge media granada, se aprieta un poco para que se aflojen los granos, y sobre una fuente o plato, con el corte para abajo, se la golpea en la piel con el mango de un cuchillo grande (o similar) mientras se le va dando vueltas con la mano. Otro procedimiento es separar el extremo del cáliz haciendo un cuadrado con 4 cortes de cuchillo; desde cada una de las esquinas de ese cuadrado hacer un corte poco profundo (que no toque los granos o muy poco) que descienda hasta el pedúnculo del fruto, en el extremo opuesto. Separar en 4 gajos el fruto y desgranarlo (o comer a bocados cada gajo).

En España se produce el 95% de las granadas de toda la Unión Europea. Destaca la Granada Mollar Elche, una de las granadas más valoradas por su extraordinario sabor y su alto contenido en antioxidantes, vitaminas y minerales.
Recetas y usos culinarios
Lo habitual es utilizarla como complemento para ensaladas refrescantes o en la elaboración de postres. Aunque también se puede usar en guarniciones de carnes y pescados o en la salsa de los asados. En la elaboración de confituras y mermeladas, o para acompañar algunos bizcochos. También es muy apreciado su zumo, muy refrescante, y a partir del cual se elabora la granadina.

hummus, baba ganoush, marinated olives
Dip de berenjena (Baba ganoush)



Ø     Para saber más:



Por: Lati Escudero

lunes, 25 de noviembre de 2013

Helado de aguacate y yogur



Avocado chocolate bits frozen yogurtComo ya estamos en plena temporada del aguacate, además de tomarlo en ensaladas, cócteles, guacamole, bocadillos, tortillas, etc, también podemos emplearlo en la elaboración de postres. Una manera saludable de sustituir  grasas saturadas como la nata, con el beneficio que ello reportará en nuestra salud, como ya mencionamos en el post sobre las propiedades del aguacate, por su riqueza en ácidos grasos monoinsaturados, minerales como el potasio y antioxidantes.

Avocado Ingredientes:
2 vasos de leche
150 g de azúcar
1 cucharadita rasa de azúcar vainillada
4 yemas de huevo
2 yogures naturales cremosos
2 aguacates grandes ó 3 pequeños maduros, pero que conserven bien su color.
El zumo de ½ limón
50 g de pepitas ó virutas de chocolate negro

Elaboración:
1. Separamos las yemas de las claras y reservamos las claras para otros usos. Colocamos las yemas en un bol junto con el azúcar y batimos hasta obtener una crema.
2. Preparamos un recipiente amplio con hielo para enfriar, donde podamos introducir un cazo.
3. En un cazo calentamos la leche hasta llevarla casi a ebullición. La apartamos del fuego, la colamos y, una vez que se ha enfriado ligeramente en el hielo, vertemos un poco de leche en la mezcla anterior de las yemas. Removemos bien, y echamos esta mezcla, pasándola por un colador, en el resto de leche.
4. Calentamos de nuevo la leche a fuego lento, removiendo constantemente, hasta que la crema espese y al levantar la cuchara, ésta salga cubierta por una película formada por la mezcla. Esta última preparación no debe hervir, ya que puede cortarse.
5. Enfriamos de nuevo en el hielo, removiendo a menudo para que no forme nata en la superficie.
6. Aparte, batimos los aguacates y el zumo de limón con la batidora hasta obtener una pasta. Lo añadimos a la mezcla anterior, junto con los yogures naturales. Mezclamos bien e introducimos en un recipiente adecuado para congelar, batiendo a menudo, hasta que el helado cuaje. Cuando la crema esté un poco solidificada, añadimos el chocolate en virutas.
También podemos emplear una heladera.
7. Servimos con un poco de leche condensada por encima y opcionalmente, algunas virutas más de chocolate.
8. Para conservar el helado, antes de que solidifique del todo, lo pasamos a un recipiente plastificado, para facilitar su empleo posterior.
9. Opcionalmente, si nos gusta el toque mentolado, se pueden añadir también unos after-eight troceados.

Por: Lati Escudero

viernes, 15 de noviembre de 2013

La alimentación de tus niños con diabetes

Las necesidades nutricionales de niños y adolescentes con diabetes tipo 1 son iguales a las del resto de sus compañeros y familiares. Por tanto, no se aconsejará seguir una pauta de alimentación especial, exclusiva o diferente de la del resto de niños o adolescentes.


Tal y como se recoge en este libro, para conseguirlo, es básico entender que en el tratamiento dietético de la diabetes tipo 1 el objetivo será, siempre que sea posible, adaptar la insulina a la alimentación y no la alimentación a la pauta de insulina utilizada. De  esta forma se podrá conseguir una alimentación variada, equilibrada y adaptada a las necesidades de cada niño.

 Autor del libro: Serafín Murillo Dietista-Nutricionista
e Investigador del CIBERDEM (Hospital Clínic de Barcelona)

Para ver el texto completo pincha aquí ó sobre el icono del libro, que es una adaptación de “La alimentación de tus niños” de la AESAN.

En definitiva, la alimentación ideal para la persona con diabetes será una alimentación equilibrada y saludable, similar a la de cualquier otra persona.
De todos los nutrientes, son los hidratos de carbono los que más influyen sobre los valores de glucemia posteriores a las comidas.
Se debe tener en cuenta que los alimentos ricos en azúcares, o bien los fabricados a base de cereales refinados como bollería, pan blanco o pastas, incrementan la glucemia de forma muy rápida y, en cambio, es preferible utilizar cereales integrales, frutas y verduras pues incrementan la glucemia de forma más lenta. Así se reducen los “picos” de glucemia después de las comidas.
Además, este estilo de alimentación deberá ser lo más variada posible, evitando aquellos otros alimentos con alto contenido en grasas, especialmente saturadas, y con un moderado consumo de sal y alcohol.
Durante muchas décadas, se llegó a prohibir el consumo de azúcar o alimentos que lo contengan para las personas con diabetes pensando que este azúcar incrementaría la glucemia de forma mucho más rápida que el resto de alimentos. En la actualidad se entiende que el efecto sobre los niveles de glucemia no varía demasiado entre alimentos que contengan una pequeña cantidad de azúcares, y se recomienda fijarse siempre en la cantidad total de hidratos de carbono independientemente de si el alimento contiene azúcar o no.

Por tanto, el primer paso en el aprendizaje sobre alimentación y diabetes será conocer aquellos alimentos ricos en hidratos de carbono y saber diferenciarlos de forma precisa de aquellos otros ricos en proteínas o grasas. 

Para más información puedes consultar el texto completo en: Me han dicho que tengo diabetes tipo 1, ¿qué puedo comer?

Por otra parte, a lo largo de esta semana y hasta el sábado,  con motivo del Día Mundial de la Diabetes, la Escuela de Pacientes ha organizado múltiples actividades. Ayer realizamos un taller de cocina con jóvenes de secundaria para concienciar sobre la importancia de una alimentación equilibrada para todas las edades, pero especialmente en caso de diabetes.
Los jóvenes disfrutaron preparando Guacamole, Brochetas de Frutas con salsa de yogur, y probaron bollitos de pan integral con Nutella casera.


Ø     Para saber más: