viernes, 30 de marzo de 2012

Sobre el bacalao y otras sugerencias para Semana Santa

El bacalao es un pescado pobre en grasas. Vive en las aguas frías del Mar del Norte, donde hay unas 60 especies de bacalaos. Es el pescado blanco más consumido en Europa y uno de los más populares en todo el mundo. En Portugal se conocen más de 500 recetas de bacalao a cual de ellas más exquisita.
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El bacalao es un pescado blanco y de agua salada. Es el miembro de la familia Gadidae más ampliamente distribuido. Existen una gran cantidad de variedades y especies de este producto, como por ejemplo el abadejo, el fogonero, la liba, etc.

Vive en los mares fríos y templados del norte, en el océano Atlántico Norte, en el mar del Norte y en el mar Báltico, entre los 4 y 6 grados de temperatura. Es un depredador voraz que se alimenta de zooplancton, gusanos, moluscos, crustáceos y de peces como arenques y anguilas. Se encuentra en lechos marinos lodosos, arenosos o de gravilla.

El bacalao seco permitió durante siglos a numerosas poblaciones continentales europeas disponer de reservas proteínicas. De hecho muchos de los viajes de los navegantes ibéricos no habrían sido posibles sin contar con este producto.
Destaca por su alto contenido en proteínas de fácil digestión, fósforo, potasio y selenio y su bajo valor calórico (74 kcal/100g) y grasa. Entre las vitaminas destacan las del grupo B, principalmente la B1, B2, B6 y B9, aunque en el bacalao el contenido de estas vitaminas es poco relevante si se compara con otros alimentos más ricos en estos nutrientes como los cereales integrales, legumbres, verduras de hoja verde…
Como todos los pescados, aporta también ácidos grasos w-3, aunque en pequeñas cantidades, ya que al tratarse de un pescado blanco, la mayor parte de su contenido graso se concentra en las vísceras. Almacena sus reservas de grasa preferentemente en el hígado, empleado para la fabricación de aceite de pescado.
Aunque estemos habituados a consumir el bacalao seco y después desalarlo, también podemos consumir el bacalao fresco, ahumado ó congelado.
El bacalao fresco está en ahora en temporada (la temporada de pesca más común del bacalao es durante los meses de Diciembre a Mayo) y podemos encontrarlo fácilmente en las pescaderías, siendo una buena elección por su sabor, fácil preparación y valor nutritivo, sin los inconvenientes que la sal pueda tener en determinadas patologías.


Norwegian cod


Recetas con bacalao:
Antes de nada, hay que proceder a desalar el bacalao,  tal y como nos aconsejan desde Consumer en este vídeo.

Recomendamos especialmente este Potaje de Semana Santa con albóndigas de bacalao, del Blog de Mercado Calabajío, ya que combina legumbre, pescado y verdura en un único plato y su aspecto es de lo más apetitoso.
bacalao a la riojana
Remojón granaíno
Ingredientes para 4 personas:
300 g de bacalao ligeramente desalado
3 ó 4 naranjas
2 huevos duros
2 cebolletas
4 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharadas de vinagre
150 g de aceitunas caseras aliñadas ó negras
Asamos el bacalao en el horno ó en una plancha y le quitamos la piel y las espinas, desmenuzándolo en tiras.
Pelamos y picamos las cebolletas en trozos pequeños y las naranjas en cuadrados.
Ponemos todos los ingredientes en una fuente honda y mezclamos bien, decorando con los huevos duros cortados en cuartos.
Opcionalmente podemos añadir un diente de ajo picado muy finito y una cucharada de pimentón dulce. (Receta de Belén Illescas)

Y para terminar, dos postres pensados para no pecar demasiado:
Arroz con leche


Arroz con leche de coco / Coconut rice pudding
Para unas 10 raciones:
1 litro de leche
2 vasos de agua
1 vaso de arroz redondo
1 vaso de azúcar
1 corteza de limón
1 palo de canela
Canela molida para decorar

Introducimos todos los ingredientes  en la olla exprés, removemos un poco y tapamos.
Encendemos el fuego al máximo y cuando la olla comience a silbar, reducimos al mínimo y dejamos cocer unos  10 ó 15 minutos (dependiendo de si la olla es más o menos rápida).

Apartamos del fuego, destapamos una vez templada la olla y colocamos el arroz con leche en cuencos individuales que espolvorearemos con canela molida.

Dejamos enfriar unas horas en el frigorífico, aunque también se puede tomar templado.

Nota: Si queremos preparar el arroz con leche sin azúcar, procedemos de igual manera, pero omitiendo el vaso de azúcar. Una vez cocinado, añadimos aspartamo en polvo ó edulcorante líquido al gusto, removemos bien, servimos, decoramos con canela  y dejamos enfriar.

Pestiños ligeros. Video que nos muestra cómo prepararlos de manera rápida y sencilla. En caso de prepararse para personas con diabetes, omitiremos el jarabe de miel y los emborrizaremos en aspartamo en polvo.


Pestiños - Dulces de Semana Santa


Ø     Para saber más:



Por: Lati Escudero

viernes, 23 de marzo de 2012

El Agua

Con motivo del Día Mundial del Agua que se celebró ayer, además de concienciar a la población sobre la importancia de cuidar y aprovechar bien este recurso tan preciado, queremos animar a adquirir el hábito de no esperar a tener sed para beber, y recalcar la necesidad de mantenerse bien hidratado, sobre todo en el caso de niños, ancianos, enfermos, deportistas, mujeres embarazadas o madres de lactantes.

Perdemos agua continuamente a través de la piel y la respiración, cerca de 700 ml al día. Otros 100 ml se eliminan en las heces, alrededor de 1,5 litros en la orina y 200 ml en la transpiración normal. Es decir, para vivir y respirar, incluso en un clima templado, se requieren unos 2,5 litros al día.

No obstante, los requerimientos de agua están determinados por el metabolismo de cada persona, las condiciones ambientales y el grado de actividad física, por lo que son muy variables. En general, se estima que es necesario tomar un mililitro de agua por cada caloría consumida.

El ejercicio y el aumento de temperatura aumentan la transpiración, la pérdida de agua y, por consiguiente, la necesidad de líquido. Cuando enfermamos y en caso de diarrea, la pérdida de agua aumenta de forma considerable.

Los efectos de la deshidratación

La deshidratación puede provocar dolor de cabeza, cansancio y falta de concentración. Este problema es frecuente durante el envejecimiento, ya que los ancianos notan menos una deshidratación leve, suelen beber menos y tardan más tiempo en rehidratarse.
Los niños pierden más agua a través de la transpiración para mantener una temperatura óptima, por lo tanto, es importante asegurarse de que beben lo suficiente cuando hace calor.
El color de la orina es una manera de conocer nuestro estado de hidratación. Una orina de color pajizo indica una buena ingesta de líquidos. Es importante fijarse en el color de la orina: cuanto más oscura sea, más líquido se debe ingerir.
¿Qué debemos hacer si creemos que estamos deshidratados?
Si se confirma una deshidratación es necesario aumentar la ingesta de agua. Si sabemos que no hemos bebido suficiente cantidad ese día y que no hemos orinado o si nuestra orina es de color oscuro, la ingesta de más agua u otras bebidas debería ser suficiente para restaurar el nivel de agua de nuestro cuerpo.

Sin embargo, en casos más graves de deshidratación, como puede suceder si tenemos diarrea, vómitos o si hemos realizado actividad física en condiciones muy calurosas o húmedas, la necesidad de una rehidratación rápida y efectiva es más urgente. En estos casos, el agua por sí sola tiene mala absorción cuando la bebemos, con lo que se recomienda beber agua con un poco de azúcar (glucosa) y/o una pequeña cantidad de sodio (cloruro o citrato de sodio), o tomar el agua junto con algún alimento.  Otra opción es preparar un suero oral casero.

Estas soluciones para la rehidratación se pueden obtener en la farmacia. En el caso de la rehidratación en condiciones normales, si no existe un síndrome febril o procesos diarreicos y/o vómitos, también se puede optar por bebidas isotónicas, que contienen la misma concentración de sales y azúcares que la sangre y ayudan a reponer las pérdidas de minerales cuando tiene lugar una sudoración intensa y duradera, como sucede también durante la práctica deportiva. 

La glucosa de estas bebidas ayuda a absorber el sodio y el agua, y la presencia de glucosa y sodio en el plasma ayudará a retener el agua dentro del cuerpo en lugar de perderla a través de la orina. Éste es el tratamiento estándar utilizado en casos de deshidratación por diarrea, pero también es útil en otras situaciones de deshidratación.

Cualquier bebida que contenga agua puede contribuir al total necesario para la hidratación, además del agua propiamente dicha:

limonada- Los zumos,
- Las infusiones
- Limonadas
- El té
- Las bebidas isotónicas
- Los caldos y sopas
- El gazpacho
- La mayor parte de las frutas y verduras, debido a su elevado contenido en agua. 
 
Fuente: Observatorio de Hidratación y Salud
 
Watermelon Slices


Investigaciones recientes han revelado que la cantidad de cafeína que contiene una taza de café ó té no tiene un efecto deshidratante, por lo que hoy en día los expertos están de acuerdo en que las bebidas con un contenido normal en cafeína pueden contribuir a las necesidades totales de agua.  Sin embargo, las bebidas con un 10% de alcohol o más, como la mayoría de los vinos, contribuyen a la deshidratación.

Buscar la variedad y ¡ojo con los refrescos azucarados!
La variedad de bebidas en la dieta puede contribuir también a incrementar la ingesta de micronutrientes. Muchas bebidas aportan nutrientes importantes como vitaminas, antioxidantes y electrolitos: los zumos de fruta pueden contribuir a cumplir las 5 raciones diarias de fruta y verduras recomendadas; las bebidas deportivas contienen pequeñas cantidades de azúcar y de electrolitos y por ello, además de rehidratar, ayudan a recuperar el desgaste energético y la pérdida de sales minerales después del ejercicio. Bebidas con cafeína como el café, el té y algunos refrescos han demostrado también contribuir a la hidratación.

Es importante tener en cuenta que, al contrario que el agua, a menudo las bebidas tienen calorías y pueden contribuir a la ingesta calórica diaria. Bebidas comunes como los refrescos contribuyen al 3% de las calorías en una dieta normal media europea.
Características de las aguas
Aunque todos nos hemos aprendido aquello de que el agua es “incolora, inodora e insípida”, esto se refiere al agua pura, pero no a la potable. Es verdad que ha de ser cristalina y sin olor, ya que no es bueno que huela a cloro o a compuestos de azufre, pero el agua de mesa tiene sabor.
La que normalmente consumimos, sea embotellada o del grifo, contiene sustancias disueltas como dióxido de carbono, sodio, hierro, calcio, flúor...que nos permiten escoger la de nuestra preferencia. En este Informe de la OCU sobre aguas minerales  nos enseñan cómo elegir la más adecuada.
Los expertos en cata de aguas recomiendan tomarla en copa de cristal fino, a una temperatura alrededor de 20 ºC, y afirman que incluso pueden hacerse “maridajes” entre un tipo de agua y un plato determinado. 

El agua mineral puede ser con gas, con efervescencia natural y sin gas. El agua con gas suele ser alcalina, lo que ayuda a neutralizar la acidez. Entre las aguas sin gas podríamos distinguir entre cálcicas, cloruradas, magnésicas, sódicas, sulfatadas, fluoradas, ferruginosas y otras.
Ø     Para saber más:


·        Sobre la huella hídrica y el consumo de agua necesario para producir los alimentos.
·        Recordamos la contribución del agua en la seguridad alimentaria en este enlace.
·        Preguntas frecuentes al nutricionista sobre Hidratación y Salud.



Por: Lati Escudero

viernes, 16 de marzo de 2012

14 de marzo: Día Europeo de la Prevención del Riesgo Cardiovascular II

bento 8.14.09El uso de fiambreras o 'tupper' puede ser un buen aliado para seguir una dieta cardiosaludable para quienes deben comer habitualmente en el trabajo ya que permite variar en la frecuencia de consumo de los diversos alimentos. 

La rutina laboral puede llevar a abusos de platos precocinados y otros alimentos ricos en grasas saturadas, sodio y ácidos grasos 'trans', a un exceso de fritos, conservas o platos demasiado calóricos.
Sin embargo, se puede mantener el equilibrio nutricional y económico sin caer en la monotonía, para lo que el 'tupper' puede ser una buena herramienta ya que la mayor parte de los alimentos se pueden transportar fácilmente en el recipiente conservando todas sus propiedades.
Hay que escoger bien el tamaño del recipiente, evitando tanto un exceso en las cantidades como que sea una porción escasa, pues puede favorecer el que acabemos compensando con picoteo.
Los alimentos que no podrán faltar en nuestro menú serán los pescados, reyes de la dieta cardiosaludable, además de las legumbres, los productos integrales y los frutos secos, acompañados siempre con una abundante ración de vegetales crudos y una pieza de fruta.

Buenas razones para comer pescado:
-Valor calórico inferior al de la carne.
-Aporta múltiples nutrientes esenciales
-Reduce el riesgo frente a las enfermedades cardiovasculares y de tiroides
-Según un reciente estudio, parece mejorar el estado de los pacientes con cáncer.
-Es adecuado para todas las edades y en casi todas las patologías
-Posee sustancias antiinflamatorias
-Es fácil de digerir

Sea en plato o en recipiente de plástico, una dieta pensada para controlar el riesgo cardiovascular debe incluir entre cinco y nueve raciones de fruta y verdura diarias.
Ø     Algunas sugerencias fáciles de llevar y que podemos consumir frías pueden ser:

Ensalada de arroz integral con melva
Tortilla de espinacas

También os recordamos cómo sustituir el huevo en nuestros platos, en caso de alergias ó colesterol elevado.

Ø     Sugerencia de la semana:
Estupenda idea si hacemos algunos cambios: Sustituimos las patatas fritas por una ensalada y empleamos panecillos integrales.

 Por: Lati Escudero


miércoles, 14 de marzo de 2012

14 de marzo: Día Europeo de la Prevención del Riesgo Cardiovascular

Con motivo del Día Europeo de Prevención del Riesgo Cardiovascular, que se celebra hoy, miércoles 14 de marzo, la Fundación Española del Corazón (FEC) recuerda que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en los países desarrollados y provocan el 40% de las defunciones que se producen en Europa y el 31,2% de las que tienen lugar en España.

Food Love Pepper Heart on Black_1

Los factores de riesgo de muerte prematura más destacados están relacionados con la dieta y la actividad física (tensión arterial, colesterol, índice de masa corporal, ingestión insuficiente de fruta y de verdura, inactividad física, consumo excesivo de alcohol).

Dentro de la dieta los aspectos más relevantes fueron la mayor densidad  energética, donde la grasa y el azúcar añadido tienen un papel importante, el incremento de grasas saturadas (sobre todo a partir de alimentos de origen animal) y de grasa hidrogenada, la reducción del consumo de carbohidratos complejos y fibra. Todo ello, junto al aumento de los tamaños de las porciones de los alimentos, sobre todo en niños y jóvenes, en los que la inactividad física ejerce un papel predominante.

La prevención podría ser muy eficaz si toda la población adoptara estilos de vida saludables (dieta, tabaquismo, actividad física), calculándose que hasta el 80% de los casos de enfermedad coronaria, el 90% de los casos de diabetes tipo 2 y un tercio de los cánceres podrían ser teóricamente evitados (WHO, 2002).

Según el Dr. Alfonso Varela Román, secretario general de la SEC y cardiólogo del Centro Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela,

 “El 80% del riesgo de infarto se puede eliminar solo dejando de fumar, con ejercicio físico regular y una dieta sana, rica en frutas y verduras, lo que no es difícil ni es caro. No hace falta gastarse dinero en medicamentos, sino hacer un cambio en los hábitos de vida y concienciarse de que debe ser así”.

Para contribuir a todo lo expuesto, desde el blog de Cocinar Rico y Sano queremos recordaros algunos consejos cardiosaludables.
10 hábitos alimentarios básicos para cuidar nuestro corazón:
1.    Incluir diariamente en nuestra alimentación frutas y verduras frescas y variadas, por su riqueza en vitaminas, minerales, fitoquímicos y antioxidantes.

2.   Aumentar el consumo de fibra, (30 g diarios), especialmente la soluble, consumiendo más legumbres y cereales integrales, especialmente avena (fibra soluble). Incluir también pan integral, arroz integral, pasta integral, cereales ricos en fibra, harina integral…

Wholemeal bread
3.   Consumir al menos 3 veces a la semana legumbres (entre ellas la soja), en guisos con poca grasa, ensaladas u otras preparaciones en frío.
4.   Cocinar siempre que sea posible con aceite de oliva virgen.
5.   Consumir frutos secos no salados en pequeñas cantidades (30 g aprox), como nueces, pasta de sésamo, almendras…
6.   Consumir pescado azul (boquerones, caballa, sardinas, bonito, melva, trucha, jurel, salmón, etc) y de otros tipos varias veces a la semana, dándole preferencia frente a la carne.
7.   Escoger carne de aves sin piel ó conejo. Reducir ó evitar el consumo de embutidos y limitar el de carnes rojas (ternera, cerdo, cordero).
8.   Escoger lácteos semidescremados ó descremados y quesos poco curados bajos en grasa. Reducir ó evitar el consumo de nata y mantequilla, leche entera y los lácteos ricos en grasa (yogur griego, petit, etc).
9.   Evitar la bollería industrial, (contienen grasas "trans", que suben el nivel de colesterol LDL y, además, bajan el de HDL), optando por repostería casera a base de aceite de oliva ó girasol y harinas integrales.
10. Disminuir el uso de la sal, prefiriendo todo tipo de especias y hierbas.

Según un informe de la OMS, una disminución de 6 g/día —es decir, una reducción de la ingesta de sal a aproximadamente la mitad de lo que consumimos habitualmente— conllevaría una reducción del 24% de los accidentes cerebrovasculares y una disminución del 18% de las cardiopatías coronarias. En todo el mundo esto conduciría a una reducción aproximada de 2,5 millones de defunciones debidas a accidentes cerebrovasculares y ataques cardíacos cada año. (He y MacGregor, 2003). 

Por ello, la reducción del consumo de sal es un pilar fundamental en el tratamiento de la hipertensión arterial y la insuficiencia cardiaca.
Para conseguirlo, tendremos que evitar en nuestra alimentación algunos alimentos especialmente salados, e ir acostumbrando poco a poco a nuestro paladar a sazonar las comidas con muy poca sal, sustituyéndola por todo tipo de hierbas y especias.

10 RECOMENDACIONES PARA UNA ALIMENTACIÓN BAJA EN SODIO
1.- Optar por alimentos frescos frente a los pre-elaborados, precocinados ó en conserva.
2.- Leer el etiquetado de los alimentos y evitar los que contengan más de 0,5 g o 500 mg de sodio por 100 g de producto.
3.- Prescindir del salero en la mesa y cocinar con una cantidad muy reducida de sal, según nivel de restricción de sodio.
4.- Evitar los alimentos evidentemente salados (salchichas y embutidos, anchoas, encurtidos, conservas de pescado, bacalao salado, aperitivos, salsas comerciales, margarinas con sal), y otros no tan evidentes, como el agua con gas, la fruta en almíbar ó los medicamentos efervescentes.
5.- Para realzar el sabor natural de los alimentos cocinar al vapor, a la plancha, al horno, en “papillote”, o en el microondas.


halibut en papillote
6.- Se pueden emplear vinos olorosos en la elaboración de salsas y guisos ó flambeados. Emplear zumo de limón, vinagres de diferentes tipos y aceites aromatizados.
7. -Emplear un sofrito de ajo, cebolla y pimiento como base para la mayor parte de los platos. El apio y el zumo de limón también dan mucho sabor.


Healthy food
8.- Para que la comida resulte más apetitosa, organizar una sección en nuestra despensa donde tengamos a mano todo tipo de hierbas y especias para dar sabor.

Perejil, cilantro, laurel, pimienta de cayena, orégano, hierbabuena, nuez moscada, cominos, pimentón, pimienta negra y roja, canela, cardamomo, bayas de enebro, nuez moscada, curry, clavo, anís, azafrán, eneldo, etc…

Ø     Rescatamos algunas sugerencias de recetas:


En los próximos días os propondremos nuevas recetas.
                                                                                              Por: Lati Escudero


viernes, 9 de marzo de 2012

La patata II

Al principio se la consideró una rareza botánica, que los clérigos y poderosos cultivaban en macetas. Más tarde se empleó como alimento para el ganado y se consideraba un alimento propio de las clases económicas más pobres. Hoy día es uno de los alimentos más populares del mundo.
Potatoes (1998)


Los españoles conocieron el cultivo de la patata en la primera mitad del siglo XVI de la mano de los incas, que llamaban a la planta ‘pápa’, en Quechua. La similitud de la patata con la batata favoreció que los conquistadores las confundieran y llamaran a ambas patata, siendo en el siglo XVIII cuando empezaron a diferenciarlas.
Los europeos las encontraron sabrosas y trataban de hacerse con grandes cantidades como provisiones para sus viajes de vuelta. Al volver a su origen, al principio se la consideró una rareza botánica, que los clérigos y poderosos cultivaban en macetas, pues eran demasiado preciadas como para destinarlas a la alimentación. El consumo de los frutos de la planta (no de su raíz) terminaba a menudo en dolor de barriga o incluso envenenamiento, lo que favoreció que florecieran los prejuicios contra esta planta ultramarina.
Más tarde se empleó como alimento para el ganado y se consideró un alimento propio de las clases económicas más pobres. Pero la extensión del hambre y los experimentos del botánico francés Parmentier terminaron con los prejuicios. En el siglo XIX, la patata fue desplazando al cultivo de legumbres y su consumo se fue extendiendo cada vez más. Hoy día es uno de los alimentos más populares del mundo y el segundo alimento en cantidad de consumo tras los cereales.
Composición nutricional
Este tubérculo es una fuente muy razonable de energía, si bien aporta menos calorías de las que se le atribuyen normalmente. En muchas ocasiones la patata se identifica más con los cereales que con las hortalizas. Esto se debe a su contenido en almidón, aproximadamente de un 15%. Su aporte de proteínas es bajo, menor que en los cereales. Una patata mediana nos aporta unas 130 calorías.
Patatas nuevas: Menos calorías, más vitamina C e ideales para consumir con piel.
En marzo llegan a nuestros mercados las patatas nuevas. Se distinguen de la tradicional patata vieja no solo por su aspecto, sino también por sus cualidades nutritivas y sus aplicaciones en la cocina.
Las diferencias entre las patatas viejas y las patatas nuevas son notables, las cualidades organolépticas y nutricionales están muy diferenciadas.
Las patatas nuevas presentan una piel más fina y dorada, su carne es de un color más blanco y su composición es más acuosa, sus valores de vitamina C son más elevados y aportan menos calorías,  lo que las hace preferibles con respecto a las patatas viejas a la hora de utilizar este ingrediente en las dietas. Además, se digiere con mayor facilidad, (aunque esto dependerá del modo en que se cocine). Por otra parte,  contienen menos sodio y potasio. Cuando la patata es muy nueva, la piel puede consumirse fácilmente, lavándola bien. Su tamaño suele ser algo más pequeño que el de las patatas viejas.
Hay que tener en cuenta que las patatas, cuando se hierven, pierden parte de sus vitaminas y minerales, por lo que es preferible cocinarlas al vapor. Siempre que sea posible, conviene hacerlo con su piel, ya que debajo de ésta están las principales sustancias nutritivas.
Las patatas viejas tienen una piel más gruesa, sus cualidades organolépticas se han reducido notablemente y no son aptas para determinadas elaboraciones. 
Cómo elegirlas y conservarlas

La patata nueva se conserva algo peor que la patata vieja al tener más cantidad de agua en su composición. Se recomienda, pues, comprarla en pequeñas cantidades. También es importante elegir aquellas que tengan la piel tersa, brillante y fácil de arrancar para poder rasparla en lugar de pelarla. Si se quiere garantizar una buena conservación, conviene guardarlas en un lugar oscuro y aireado.

Se debe evitar tajantemente el consumo de patatas verdes por su contenido en solanina, alcaloide tóxico.

Indicaciones
Está indicada en afecciones de estómago por su fácil digestión y propiedades cicatrizantes de la mucosa digestiva. A nivel de remedio casero, hay médicos que recomiendan el jugo de patata cruda (mezclada o no con manzana ó zanahoria) en casos de gastritis ó úlcera péptica.
Tiene la ventaja de poder usarse de forma similar a la pasta en múltiples platos para personas con intolerancia al gluten.
En personas con diabetes, su consumo con piel puede sustituir con ventaja a otras fuentes de hidratos de carbono como la pasta ó el arroz blanco, que aportan más energía y menos vitaminas.
Usos culinarios
La patata es muy versátil, pudiendo prepararse de múltiples formas, ya sea cocida en ensaladas, guisos, purés, sopas, en salsa verde, etc; también asada, ya sea sola ó acompañada.
A pesar de la popularidad de las patatas fritas, la fritura es la técnica culinaria menos recomendada, ya que las calorías que aporta una patata cocida pueden llegar a triplicarse si ésta se consume frita, resultando también más indigesta.

Potato Salad
También se emplea en la elaboración de productos de repostería.
Recetas
Bacalhau à Brás
Tortilla de patatas sin freir: Preparamos la tortilla como siempre pero las patatas se preparan en el microondas durante 10-15 minutos. Ponemos las patatas y la cebolla cortadas finas, con la sal, y un chorro de aceite (un chorro, nada más) en un recipiente de cristal con tapadera. A los cinco minutos en el microondas removemos las patatas y las ponemos por la otra cara otros cinco ó diez minutos hasta que estén tiernas. Luego procedemos como siempre, nos quitaremos el trabajo de freír las patatas durante media hora o más, y que salgan muy aceitosas. Una tortilla sana y en la que apenas notarán la diferencia.
Accede aquí a la receta de Pastel de Pastor de la semana pasada.
Ø     Para saber más:
Por: Lati Escudero